Valentía

Hablo y lloro. El movimiento de mis manos, la expresividad de mis ojos, mi sonrisa se dibujan entre mi llanto. Allí está mi rabia y mi alegría. Le hablo cerca, mirándola. Asegurándome que me entiende, porque estoy pronunciando las mejores palabras de mi vida, las que tanto tiempo lleva esperando escuchar. Le estoy contando que por fin soy valiente, que gracias a ella he podido ver claro que la vida no termina porque el camino cambie su rumbo. El brillo de su mirada delata su alegría; aunque solo se trate de devolverle una milésima parte de la felicidad que ella me ha dado, ya ha merecido la pena.

Se levanta y abre el paquete, es un regalo, una forma de celebrarlo. He comprado una televisión y un vídeo. Su televisión es de las antiguas y ocupa medio salón. Saco del bolso una película y leo el comienzo de la carátula:

– Escucha, ¿te suena esto?: Esta es una historia sencilla, pero no es fácil contarla. Como en una fábula, hay dolor y, como una fábula, está llena de maravillas y de felicidad.

– Claro que me suena, es mi película favorita: “La vida es bella”.

– Pues más bella va a ser para nosotras a partir de ahora, más bella que nunca.

Impresionada por mis palabras y abrumada por la emoción sigue sin poder hablar. Ninguna palabra puede expresar con suficiente exactitud sus sensaciones, su gratitud. Me mira con ojos acuosos y nos fundimos en un abrazo interminable.

He empezado a cumplir el sueño con la persona que más quiero.

Valentia

Más en http://natgarcia.com/

Natalia García

Natalia García Ha publicado 12 entradas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *