Todo en la vida tiene su moraleja

Alguien dijo -o lo soñé-

que todo en la vida tiene su moraleja.

Cada paso que damos nos enseña -tal vez-

lo que no debemos de nuevo hacer.

Cada persona que se aleja

nos muestra otro camino que no fue.

Cada dolor que sentimos nos deja

el alma precavida y el corazón con sed.

Alguien pensó -puede ser-

que las piedras son maestras sabias

y los errores, amigos leales,

aliados del tiempo, la esperanza y la fe.

Alguien -no sé quién-

nos condenó a crecer entre espinas

oliendo la rosa y curando sus heridas,

por senderos de causa y efecto

y fosas de inquietante desaliento,

donde los dados se lanzan solos

vuelan hacia la muerte,

giran desde el olvido hasta la tristeza

y nos dejan caer -otra vez-

en las juguetonas manos del abismo.

Pobre perdedor aquel

que no aprendió las reglas del peligro.

Alguien debió pensar y no olvidar -bien lo sé-

que siempre seremos aprendices,

que las consecuencias -antes o después-

son mudas e inútiles,

y el dolor silente

y la miseria ciega

y el fracaso amargo,

que es demasiado precio

para tan poca vida,

elevado peaje para tanta injusticia,

alto pago para demasiados días,

de lecciones sin avisar, sin razón,

de enseñanzas sin consuelo ni valor.

Ahora creo que no quiero saber.

No más piedras sordas ni cartas marcadas,

no más maestros aquí o allá,

no más que una flor, tu sonrisa y un amanecer.

No más escarmientos, avisos o advertencias,

basta de moralejas que no hacen falta.

Sólo quiero -esta vez-

que la vida me deje para aprender

una posdata:

“Te quiero”

babiography.net

María José Barroso

María José Barroso Ha publicado 69 entradas.

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