Título: 114.226 – por RAFAEL DE LA TORRE

La guerra ya había acabado y a Mariano lo mataron por envidia y despecho. Fue de madrugada, tras una tapia a las afueras del pueblo.

Pablo, el cacique e instigador de su muerte, ocultó sus verdaderas razones y sentimientos bajo un manto de ideología y camisas azules. Luchaba por una mujer y hasta en eso fue cobarde. El asesino  se quedó con las tierras del fusilado a quien tildó, a falta de mejores adjetivos de comunista y ateo. Suficientes delitos con o sin prueba en aquellos tiempos y tierras. En cambio no pudo poseer como anhelara a María Dolores, la fiel viuda de la víctima, quien siempre le dio la espalda.

Ahora los nietos de Pablo quieren encontrar los restos de su abuelo y los descendientes de Mariano les niegan este deseo porque —dicen — no hay que remover la memoria de los muertos.

Queridos nietos de Pablo y María Dolores: nunca permitáis que ni la memoria, ni el corazón de los vuestros se oculten bajo los huesos sepultados.

 

***

Nota del autor: El nombre original de este relato era Amor Cobarde. Lo cambié tras asistir a un debate sobre la memoria histórica y enterarme de que 114.226 es el número censado de asesinados por los vencedores de la revuelta golpista de 1936 a 1939, ATENCIÓN, una vez finalizada esta.

 

Rafael de la Torre

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