Stop – por DORA SANGRO

No hay esperas. Lo inmediato se impone, ignorando que tal vez es la espera, la pausa, la que separa las palabras y las frases, lo que les da sentido.

No soy lenta. Vivo lento. No por torpeza, ni vejez, ni incapacidad. No soy tonta. Voy despacio por decisión propia, libre y meditadamente, en un mundo sin paciencia. Me gusta esperar a los que amo y desear.

Los ordenadores y las empresas trabajan día/noche/todos los días del año. Sin descanso ni paradas. Pero mi mente, como al final ellos, colapsan y mueren súbitamente. Solo que yo no tengo disco duro. Se decide en clics y, si nos equivocamos, se devuelve, se borra, y aquí no ha pasado nada. Ya no existe (tal vez puede que en la nube, pero da igual). Con suerte, ni existió. Sin consecuencias.

Yo no sigo este ritmo. Por decisión, no por incapacidad. Cada palabra, cada gesto, cada silencio, cada momento es único y trascendente para mí. Me parao, pongo freno, me guardo. Para la creación, la construcción o el arte no basta Google. Hay que mirar al fondo del alma, propia y de los demás. Observar, sentir, cimentar, estudiar. No buscarlo en redes sociales, ni buscadores que nos lleven por caminos manipulados, haciéndonos víctimas de sus tentáculos. Se nos meten en mensajes publicitarios o musicales. Y, al final, como autómatas, reaccionamos para su beneficio. Y compramos. Y votamos. Y opinamos lo que nos han sugerido, ordenado o inculcado.

Me voy a la burbuja. Un tiempo, un rato, un punto, una coma, dos puntos o punto y coma. No leas más. No escribiré más. Para ser libres hay que salirse, observar desde arriba, meditar. Y para ello hay que… PARAR.

 

Fotografía de Ana Saracho.

Las dos Castillas

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One comment

  1. Texto imponente, profundo, bonito, alentador y ejemplar. La lentitud y el tiempo, el alma, no cabe más.
    Hace ya un tiempo que sigo esa filosofía de la lentitud, algunos me lo critican diciendo que ya antes era lento, pero no me va mal, especialmente cuando logro ir todo lo despacio que puedo.
    Voy despacito pero voy.
    Gracias por tus reflexiones y confío que no tardes mucho en volver a escribir en Las dos Castillas para disfrutar de tu escritura.

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