Romance de Gerineldo

«Levantóse Gerineldo         
que al rey dejara dormido,         
fuese para la infanta         
donde estaba en el castillo.         
-Abráisme, dijo, señora,     
abráisme, cuerpo garrido.         
-¿Quién sois vos, el caballero,         
que llamáis a mi postigo?         
-Gerineldo soy, señora,         
vuestro tan querido amigo.          
Tomárala por la mano,         
en un lecho la ha metido,         
y besando y abrazando         
Gerineldo se ha dormido.         
Recordado había el rey         
de un sueño despavorido;         
tres veces lo había llamado,         
ninguna le ha respondido.         
-Gerineldo, Gerineldo,         
mi camarero pulido,         
si me andas en traición,         
trátasme como a enemigo.         
O dormías con la infanta         
o me has vendido el castillo.         
Tomó la espada en la mano,          
en gran saña va encendido,         
fuérase para la cama         
donde a Gerineldo vido.         
Él quisiéralo matar,         
mas criole de chiquito.          
Sacara luego la espada,         
entre entrambos la ha metido,         
porque desque recordase         
viese cómo era sentido.         
Recordado había la infanta     
y la espada ha conocido.         
-Recordaos, Gerineldo,         
que ya érades sentido,         
que la espada de mi padre         
yo me la he bien conocido.»

gerineldo

Pablo Rodríguez Canfranc

Pablo Rodríguez Canfranc Ha publicado 921 entradas.

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