POP-ROCK: Neil Young – “Storytone”

Young  CuadradoA un año exacto de cumplir los 70, el prolífico Neil Young nos ha regalado este otoño un nuevo disco de Neil Young. No se trata de un juego de palabras pues el canadiense, que no se puede estar quieto, ha lanzado al mercado en los últimos tiempos diversos CDs fruto de sus variadas inquietudes, como A Letter Home, un compendio folk de temas de otros grabados en una cabina Voice-O-Graph booth de las que se llevaban en las ferias en EE.UU. en los años cincuenta, o Americana, una colección de canciones tradicionales americanas interpretadas junto a Crazy Horse. Entre medias queda la locura de Psychedelic Pill (2012), un doble disco que contiene temas de hasta ¡27 minutos! Pero no son discos de Neil Young…

Por eso le damos la bienvenida a Storytone, una obra que nos devuelve en contacto con el Neil más intimista, aquel que sabe crear melodías hermosas y ambientes en los que la sensibilidad emerge a flor de piel.

Y es que a Neil Young le cuesta ser Neil Young de lo inquieto y disperso que puede llegar a ser este hombre. Baste recordar que a mediados de los ochenta su propia compañía discográfica de entonces, Geffen, le demandó por “no grabar discos de Neil Young”. Esta paradoja tiene su explicación: los pobres habían contratado a la estrella que había generado millones de dólares con obras como Harvest con la sana intención de forrarse y éste inauguró su nuevo contrato experimentando con discos de música electrónica (Trans, 1982) o de rockabilly (Everybody`s Rockin´, 1983), para desesperación de sus productores.

De lo variado de sus intereses en la vida da buena cuenta su autobiografía publicada hace dos años, El sueño de un hippie, en donde habla de todas sus pasiones, hasta el punto que a veces se echa en falta que hable más de música. El modelismo ferroviario, los automóviles, los motores eléctricos, un nuevo formato de grabación de música de alta calidad que ha inventado y que se llama Pono… Todo ello nos indica que este señor setentón todavía tiene demasiadas cosas en la cabeza.

Storytone empieza donde acaban sus memorias. En ellas nos contaba que tras beber y fumar marihuana durante toda su carrera, al haber tenido que ser intervenido por una aneurisma cerebral hace unos pocos años por primera vez se enfrentaba al reto de componer canciones sin la ayuda de sustancias psicotrópicas. Y confesaba el temor que le inspiraba el “síndrome de la página en blanco”, aunque después de escuchar su nueva entrega podemos respirar aliviados: la calidad creativa se mantiene.

No obstante a los lectores de sus memorias nos deparaba una sorpresa, el divorcio de Pegi, la que fuera su mujer durante 36 años, y el inicio de su relación con la actriz Daryl Hannah. Y no es que queramos entrar en el pringoso campo del cotilleo amarillista, pero de alguna forma este Neil nuevamente enamorado está presente en el disco a través de temas como la balada I´m Glad I Found You o la melodía folkie When I Watch You Sleeping, en cuya letra contiene declaraciones tan hermosas como:

“Today I paint my masterpiece

tonight I trace my tears

thinking through the road I took to you

and how I stumble through the years”

 Storytone es un disco cuyas canciones remiten a aquellos temas del inicio de su carrera en solitario, como los de After the Gold Rush o Harvest. Es un buen disco de la línea del Neil Young más melódico y acústico, aunque para mí tiene un “pero”, el acompañamiento orquestal. La versión estándar de la obra está interpretada por Neil Young y una orquesta que a mi juicio aporta una grandilocuencia innecesaria a unas creaciones de naturaleza intimista y calmada.

No obstante, y supongo que para calmar las críticas de los cascarrabias como yo, la edición deluxe de Storytone incluye, además del disco orquestado, todos los temas en versión acústica desnuda, interpretados por Young solo al piano o la guitarra, o como mucho con una banda de acompañamiento. Y entonces es cuando despierta la verdadera fuerza de las canciones y nos damos cuenta de que estamos ante un gran disco y no ante un pastiche.

Destacan temas como el que abre el disco Plastic Flowers o el blues I Want To Drive My Car, que versa sobre su pasión por los coches antiguos. Más previsible es el tema que ha sido lanzado como single (si es que eso sigue existiendo), Who´s Gonna Stand Up?, cuya melodía es muy pegadiza, pero cuya letra ecologista es harto simplona. Por su parte, All Those Dreams, que cierra el conjunto nos devuelve al mejor Neil Young compositor, el que puede crear la máxima belleza con una melodía aparentemente simple y una letra inteligente.

En suma, estamos ante un buen disco, aunque no tan espectacular como Greendale de 2003 que para mí es su última gran obra (opinión estrictamente personal), pero recomiendo escucharlo en la versión sin orquesta.

Pablo Rodríguez Canfranc

Pablo Rodríguez Canfranc Ha publicado 911 entradas.

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