Perceval

Tras décadas de búsqueda infructuosa

buscó retiró en una granja en Gales.

Armadura, adarga y lanzón cedió

al oscuro silencio de un desván.

Su robusto caballo de batalla

cambió los caminos por el establo

y el pendón con sus colores brillantes

yace de lado en el patio de atrás.

><

La encrucijada enterró las pisadas

extraviadas en la queste del Grial.

Años de mucho cabalgar y un día

un hastío gélido inundó su alma,

descabalgo y no volvió a dar un paso

hacia el secreto de la copa mística.

Finalmente comprendió que el camino

es el mismo en su principio y final,

que el tiempo es tan efímero y tan frágil

como las alas de una mariposa,

y que aquello que de verdad importa

es respirar el alba cada día.

><

A veces, cuando las sombras confunden

las formas del bosque, al caer la tarde,

le envuelve la neblina del ensueño

y vuelven hasta él las luces de antaño:

el fulgor de las hachas que irradiaban

la gran sala de la mesa redonda.

Vuelve también la risa de Galván,

la pasión terrible de Lanzarote

y el injusto final de Camelot,

el mundo soñado por un buen rey.

Bosque

Pablo Rodríguez Canfranc

Pablo Rodríguez Canfranc Ha publicado 921 entradas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.