Penumbra – por ELENA SILVELA

Algunas noches te veo en la penumbra de mis sueños. Mi intuición puede ver con claridad cómo mueves los labios vocalizando palabras que soy incapaz de oír. Cierro los ojos y dejo de respirar en un intento suicida de escuchar algo, una palabra al menos. El silencio atronador inunda la estancia y no percibo sonido alguno. Todo se ve en mis ojos gris, azuladamente gris. A pesar de la nebulosa de la que siempre te rodeo, tu presencia es nítida y parece abarcarlo todo. Me deslizo hacia la esquina sin grandes ilusiones. Nunca en años he logrado tocarte o siquiera verte de cerca. Cada vez que cruzo la penumbra, dejas de estar. Quizá mi necesidad sea más inmensa que la majadera realidad que nos aperrea a diario con necedades e insulsos momentos. Me alejo de allí con pesar y abrazo de mala gana mi sino de tu visión lejana, en donde he de conformarme con sentir lo que me cuentas. Desde tu ausencia no he hecho más que intentar encontrarte firme, real y latente en algún plano virtual fuera de esta vida. Porque no hubo tiempo de decirnos adiós, de entregarnos mutuamente las armas para el retiro de la eternidad. Porque te he necesitado millones de veces en esta vida y he caído en un vacío tajante. He buscado tu presencia y he topado con tu ausencia. Vulgar y despiadada ausencia. He buscado tus palabras y he hallado precipicios de ecos mudos.

2014-08-18 17.25.36

Elena Silvela

Elena Silvela Ha publicado 348 entradas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.