Paseo hacia arriba

Paseo hacia arriba, siguiendo la frontera de Picospardos, de espaldas al sol, entre las sombras alargadas de peñas y matorrales, espantando a los conejos, que no consienten dejarse ver, si no es su gracioso rabo blanco. Me detengo al verlos huir, para comprobar si paran su carrera; pero es inútil, siguen hasta desaparecer. Tienen algo de quimérico estos fugaces animales de piel suave y gris. Un sol espléndido de ocaso llena de luz la sierra, cuyos picachos y grietas, sombreados o luminosos según las zonas, parecen vistos al estereoscopio; tal es su relieve. Ni rastro de nubes. Ni rastro de árboles an las alturas.

 

J. Manuel Silvela Sangro.- “Diario de una vida breve”

 

diario de una vida breve

Las dos Castillas

Las dos Castillas Ha publicado 2777 entradas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *