No se puede – por ELENA SILVELA

No se puede opinar en absoluto de la desgracia ajena, si no se ha vivido al menos una experiencia paralela a la que se pretende enjuiciar. Del mismo modo funciona todo lo que rodea a esa aserción. El hartazgo o la desesperación en la mente de otra persona no es medible, ni cuantificable. Tanto es así que se comprueba en numerosísimas ocasiones. De pronto una persona estalla, golpea sobre la mesa su alma entera, y hace ver al mundo que ya no puede más de una situación que le ha minado durante… ni se sabe la de años. Y los testigos asisten a a ese proceso de furia súbita con genuino estupor. Se debaten entre tildarle de enajenado o de exagerado. Algunas personas dotadas de fina sensibilidad -pocas, ya adelanto, pocas- en fracciones de segundo comprenden el horror de una vida fingida, llevada con alfileres, en que la frustración se esconde bajo el colchón y la sonrisa se dibuja en el rostro al despertar; ese quehacer diario tan pintoresco y necesario en las vidas de quienes no logran deshacerse de una maldición.

 

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Foto de ELENA SILVELA

 

Elena Silvela

Elena Silvela Ha publicado 348 entradas.

One comment

  1. Sensibilidad, que importante.
    Cuantas cosas acumuladas para que alguien estalle y que frecuente.
    Horror de vida fingida, que frecuente.
    Maldición, ¿viene de fuera o de nosotros mismos?
    Todo un catálogo de cuestiones a pensar, reflexionar, actuar…
    Texto profundo.

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