No se puede jugar al escondite toda la vida – por GUILLERMO URBIZU

Su voz se iba acercando a mi escondite.
Recuerdo el suspense de la cortina
y cómo me iba encogiendo en cuclillas,
y con qué fuerza cerraba los ojos.
Quería desaparecer de allí
para que nunca me encontrara nadie.
(Sigo escondido, lo que son las cosas,
abrazado a mis sueños, como siempre).
Contenía la respiración, tenso
el cuerpo, con aquella incertidumbre
de niño (tan parecida a la intriga
del alma que es la existencia del hombre.)
Y se iban acercando aquellos pasos
inevitablemente, muy despacio.
Y me encontraron allí, perplejo
y asustado (como lo hará la muerte.)

 

Obra de Carl Larsson

Guillermo Urbizu

Guillermo Urbizu Ha publicado 44 entradas.

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