Los amores de Will (XCV): en cuánta dulzura se envuelven tus pecados

Shakespeare continúa criticando al joven, aunque ahora más dulcemente, por lo menos en apariencia, aunque probablemente los versos vayan con doble sentido.

Sonnet XCV
How sweet and lovely dost thou make the shame
Which, like a canker in the fragrant rose,
Doth spot the beauty of thy budding name!
O! in what sweets dost thou thy sins enclose.
That tongue that tells the story of thy days,
Making lascivious comments on thy sport,
Cannot dispraise, but in a kind of praise;
Naming thy name blesses an ill report.
O! what a mansion have those vices got
Which for their habitation chose out thee,
Where beauty’s veil doth cover every blot
And all things turns to fair that eyes can see!
Take heed, dear heart, of this large privilege;
The hardest knife ill-used doth lose his edge.

Soneto XCV
¡Cuán dulce y encantadora haces la vergüenza,
la cual, como el cancro en la rosa fragante,
corrompe la belleza de tu joven persona!
Oh, en cuánta dulzura se envuelven tus pecados.
Aquella lengua que cuente la historia de tus días
realizando comentarios lascivos de tu ocio,
no podrá desacreditarte más que a través de alabanzas;
mencionar tu nombre bendice una mala reputación.
¡Oh, qué mansión tienen esos vicios,
que te eligieron como habitación,
donde el velo de la belleza cubre cualquier mancha
y todo lo vuelve hermoso en apariencia!
Cuídate, querido corazón, de este privilegio;
el cuchillo más duro, mal usado, pierde su filo.

Traducción personal de Pablo Rodríguez Canfranc

Pablo Rodríguez Canfranc

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