Los amores de Will (LXX): el ornamento de la belleza es la sospecha

El poeta defiende al amado de los que le vituperan y quieren empañar su imagen. La conclusión es que si la difamación no le afecta seguirá manteniendo su carisma y conquistando todos los corazones (“If some suspect of ill masked not thy show/Then thou alone kingdoms of hearts shouldst owe”).

Sonnet LXX
That thou art blamed shall not be thy defect,
For slander’s mark was ever yet the fair;
The ornament of beauty is suspect,
A crow that flies in heaven’s sweetest air.
So thou be good, slander doth but approve
Thy worth the greater being wooed of time;
For canker vice the sweetest buds doth love,
And thou present’st a pure unstained prime.
Thou hast passed by the ambush of young days
Either not assailed, or victor being charged;
Yet this thy praise cannot be so thy praise,
To tie up envy, evermore enlarged,
If some suspect of ill masked not thy show,
Then thou alone kingdoms of hearts shouldst owe.

Soneto LXX
El que seas acusado no es un defecto tuyo
pues el blanco de la difamación siempre fueron los apuestos;
El ornamento de la belleza es la sospecha,
un cuervo que vuela en el más dulce aire del cielo.
Así que siendo bueno, la difamación tendrá que reconocer
tu valía superior, mientras eres cortejado por el tiempo;
porque el cancro adora corromper los más dulces capullos
y tu representas una juventud pura sin mácula.
Has atravesado la emboscada de los días juveniles,
bien al no ser atacado, bien por resultar victorioso al ser acusado;
sin embargo, estas alabanzas no son suficientes
para amordazar la envidia que constantemente crece:
si alguna sospecha de mal no enmascara tu apariencia
entonces solamente tú poseerás reinos enteros de corazones.  

Traducción personal de Pablo Rodríguez Canfranc

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Pablo Rodríguez Canfranc

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