Los amores de Will (CXXVIII): yo envidio a esas teclas que ágiles saltan

Un motivo común en los sonetos de la época era el de expresar envidia hacia un objeto o prenda que está en contacto con la amada, deseando estar en su lugar. En este caso Shakespeare se refiere a un instrumento musical, probablemente un virginal, que está tocando la Dama Oscura.

Sonnet CXXVIII
How oft when thou, my music, music play’st,
Upon that blessed wood whose motion sounds
With thy sweet fingers when thou gently sway’st
The wiry concord that mine ear confounds,
Do I envy those jacks that nimble leap,
To kiss the tender inward of thy hand,
Whilst my poor lips which should that harvest reap,
At the wood’s boldness by thee blushing stand!
To be so tickled, they would change their state
And situation with those dancing chips,
O’er whom thy fingers walk with gentle gait,
Making dead wood more bless’d than living lips.
Since saucy jacks so happy are in this,
Give them thy fingers, me thy lips to kiss.

Soneto CXXVIII
¡Cuán a menudo, cuando tú, mi música, música tocas
sobre esa bendita madera, que suena con el movimiento
de tus dulces dedos cuando suavemente meces
la vibrante armonía que se funde en mi oído,
yo envidio a esas teclas que ágiles saltan
para besar el tierno interior de tu mano,
mientras mis pobres labios que deberían esa cosecha recoger,
ante el atrevimiento de esas maderas se sonrojan junto a ti!
Para así ser tocados, cambiarían su estado
y situación por el de esas virutas
sobre las que tus dedos caminan con paso gentil,
siendo bendecida la madera muerta más que los labios vivos.
Dado que las impertinentes teclas tan felices son con esto,
dales a ellas tus dedos y dame a mí tus labios para besarlos.

Traducción personal de Pablo Rodríguez Canfranc

Pablo Rodríguez Canfranc

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