Los amores de Will (CXIV): transformando todo mal en excelencia

En este poema Shakespeare se pregunta acerca de quién es más culpable, su mente, por ser víctima de la adulación hacia el joven, o sus ojos, por embellecer todo objeto con la imagen de su amante.

Sonnet CXIV
Or whether doth my mind, being crowned with you,
Drink up the monarch’s plague, this flattery?
Or whether shall I say, mine eye saith true,
And that your love taught it this alchemy,
To make of monsters and things indigest
Such cherubins as your sweet self resemble,
Creating every bad a perfect best,
As fast as objects to his beams assemble?
O! ‘tis the first, ‘tis flattery in my seeing,
And my great mind most kingly drinks it up:
Mine eye well knows what with his gust is ‘greeing,
And to his palate doth prepare the cup:
If it be poisoned, ‘tis the lesser sin
That mine eye loves it and doth first begin.

Soneto CXIV
¿Será porque mi mente, habiendo sido coronada contigo,
se nutre de la enfermedad de los reyes, la adulación?
¿O debo decir que mis ojos dicen la verdad
y que tu amor les instruyó en esta alquimia
para convertir los monstruos y las cosas amorfas
en querubines tales como la apariencia de tu dulce ser,
transformando todo mal en excelencia,
tan rápido como los objetos son percibidos por sus rayos?
Oh, es la primera opción, es la adulación de mi visión
que mi gran mente de la forma más regia bebe:
mis ojos bien saben lo que es agradable a su gusto
y preparan en consecuencia la copa para su paladar:
si está envenenada no es un gran pecado
puesto que a mis ojos les encanta y la prueban primero.

Traducción personal de Pablo Rodríguez Canfranc

Pablo Rodríguez Canfranc

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