Labriego – por ENRIQUE QUESADA #poema

Arado que surca la tierra,
dibujando un pentagrama infinito,
que hendiendo con su hierro el suelo,
voltea los terrones entre sus líneas.
Notas de una partitura de polvo y sudor.
Siempre la misma música.

Sol en lo alto, castigo diario,
encendiendo los acordes recién escritos,
que entonan, hastiados, pesarosos,
su sinfonía de esfuerzo inhumano,
manos llenas de callos
y corazón vacío de futuro.

Piel ajada por el viento,
el frío y la lluvia, día tras día.
Canción de entrega servil,
por un puñado de nada
con que llenar las famélicas bocas
de su prole, en su inocente espera,
hambrienta de pan, despojada de esperanza.

Cuatro paredes, refugio atemporal,
cobijo de sus nimias pertenencias.
Olor a guiso, más papas que carne,
hierve el puchero sobre la hoguera.
Bocas inocentes entonan a coro,
mohinos acordes con miradas vacías.

Y un anhelo en el horizonte,
Un giro en su destino.
sueños imposibles entre cuatro paredes,
ni su propio sino le pertenece.

Un techo que apenas protege
su sueño velado de desesperación.
Melodía de lágrimas y desesperanza
que atrona en el silencio nocturno,
haciendo eco en su derrotado corazón.

Tonada escrita día a día
con su sudor y su esfuerzo.
Son vacuo, desprovisto de futuro,
canción recurrente, pesar, desilusión y hambre.

 

labriego
Fotografía de ENRIQUE QUESADA

Enrique Quesada

Enrique Quesada Ha publicado 10 entradas.

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