La pintura de Eduardo Rosales – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

La Pintura de Eduardo Rosales, artista madrileño fallecido sin cumplir los treinta y siete años, era como su cuerpo: magra, nervuda, racial.

La única que, en las Exposiciones Nacionales en que participó, hizo recordar a Velázquez.

Empero, fue generalmente rechazada, incomprendida, sobre todo su Muerte de Lucrecia, y no digamos el Desnudo de mujer, considerado entonces como un simple boceto… Y allá arriba se quedó, en el techo, donde apenas se podía ver, cuando la instalación de las obras de Arte Moderno se hallaba en las Salas bajas del Prado.

Escribiendo a un amigo sobre la incomprensión hacia su Lucrecia decía que la crítica no había entendido absolutamente nada su cuadro, realizado con inusitada violencia de pincelada, de ejecución desaliñada y brutal…

Era demasiado cuadro para la crítica ignara de entonces aquella Pintura.

El cuadro –decía– no estará, si quieren, terminado, pero está hecho. No a la manera en que seducen a la vista las pinturas coetáneas, relamidamente miméticas.

Por eso no quiso vender nunca la Lucrecia, tan amada…

 

Muerte de Lucrecia. Eduardo Rosales. Museo del Prado.

Juan Antonio López Delgado

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Murcia, 1950. Profesor de Enseñanza Secundaria. Doctor en Filología Románica. Académico Correspondiente de la Real Academia de la Historia (Madrid). Especialista en temas literarios e histórico-artísticos de los siglos XVIII y XIX.

One comment

  1. Enhorabuena por esta magnífica colaboración en Las dos Castillas sobre Eduardo Rosales y ese extraordinario cuadro que es “La muerte de Lucrecia” y que cuando uno va al Museo del Prado, como las grandes obras, nunca se termina de disfrutar por su grandeza.

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