La Mujer Madura

Llego cabreado a La Boutade con una lista de libros que tengo que recuperar. Quien me mandará a mí prestarlos, no aprendo.

 

Pues que te quejes tú… – me dice Mercedes- Qué sé que tampoco devuelves los que te prestan. Me lo contó @mbarrerav que está esperando que le devuelvas “Sonríe o muere” desde hace dos años.

 

Ya, pero yo aviso, joder. Lo digo en cuanto se ofrecen a prestarlos. Y doy las gracias por el regalo. Anda mira a ver si tienes por ahí “Una mujer difícil”. Joder que era una primera edición la mía.

 

¿Irving[1]?  ¿tu quoque, Abogado?.

 

Y me guiña un ojo Mercedes. Un guiño que no entiendo:

 

Irving es de lo mejorcito. – le digo- Se atreve incluso a decir que Heminway fue dañino y una estafa. Que solo escribía con frases cortas. Sin oraciones subordinadas. Todo era un punto y seguido. Un fraude.

 

Pues como tú, que no creas que no leo tu blog. Me extraña que te guste la verborrea de Irving siendo tú tan breve.

 

Vete a hacer gárgaras Mercedes. ¿Lo tienes o no lo tienes?

 

Pues para ti, no. Mira tú por dónde. Hablar así a una mujer madura. Parece que no aprendes de lo que lees. Ningún personaje de Irving habla así a las mujeres maduras y mira que se pone pesadito el Irving con los jovenzuelos que se lían con mujeres maduras. No hay novela en que lo saque.

 

Ya, y porque me guste Irving, tengo que adorar yo a la librera. Y tampoco soy un jovenzuelo, si quieres uno, habla con el Paco ese. Los modales de la Policía son legendarios. Para proteger a maduritas y huerfanitos están. Y más los de patrimonio. Hala, llámale.

 

Pues deberías llamarle tú, que siendo una primera edición de 1998 el libro, seguro que ya está considerado bien de interés patrimonial, no te jode. Le pongo un guasap de esos y que te vaya a ver. Además a Paco, quoque, le gusta el Irving… sobre todo lo que cuenta, que tiene ganas Paco de aprender.

 

Y me sonríe Mercedes, que le pueden más las ganas de contarme que el enfado que le provoco. Me adelanto a su relato.

 

¿Ya le has regaladoEn brazos de la mujer madura”?

 

Esa ya la tenía leída el chico.

 

– Pues mira, así tienes quien te lleve al asilo y mientras tanto…

 

– Ays, Abogado, el mientrastanto.

 

– Ponte las gafas de sol Mercedes, que se te han dilatado las pupilas.

 

john irving
John Irving

 

Luis Casas Luengo

Luis Casas Luengo Ha publicado 19 entradas.

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