La luna llena

No quiero que me estropees la luna llena
de esta noche.
Envolveré tu rencor
en un simple pañuelo de seda,
suave, ligero, de color aguamarina.
Lo haré como en un rito,
con la ilusión de poder calmarte,
y rezaré a las estrellas,
a mi Dios,
y a quien quiera oírme,
para que te lleven vientos de concordia
y te susurren mis bondades,
aquellas que dejaste tiradas,
en alguna cuneta de nuestro sendero.
No quiero que me estropees la luna llena
con tus reproches,
que no suenan a fundamento,
sino a impotencia.
Impotencia por no saber qué hacer con tu vida,
aquella que ya no quieres compartir conmigo,
aquella que quieres convertir en un nuevo día.
No quiero que me estropees la luna llena
con gritos,
mucho menos con insultos.
Quiero salir a disfrutar de ese espectáculo,
el de la luna llena, orgullosa de sí misma,
la que se sabe guapa
y se recrea iluminando de plata
a su querido planeta.
No quiero que me estropees la luna llena,
ni que me obligues a pensar
que ya no he de quererte nunca más.
 
luna llena

Elena Silvela

Elena Silvela Ha publicado 341 entradas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *