La infancia, hoy: preguntas y reflexiones. Mesa redonda GPOZ – por ELENA SILVELA

El Grupo de Psicoterapeutas de Pozuelo organizó una nueva mesa redonda el pasado 10 de febrero, esta vez en torno a la infancia a día de hoy. Hubo consenso entre los presentes acerca de ese fenómeno creciente de diagnósticos médicos múltiples; se diagnostican demasiadas enfermedades en la infancia y se medica también mucho. Dos diferentes modelos educativos, pertenecientes a centros privados madrileños, fueron expuestos.

Alba de la Rosa detalló la metodología de su colegio en Pozuelo, basada en un sistema equilibrado de evaluación por competencias, utilización de nuevas tecnologías y desarrollo de proyectos. Hizo hincapié en la utilidad dual del ipad. Proporciona inmediatez en la búsqueda y obtención de datos, pero encierra un peligro importante: no da tiempo a interiorizar conceptos, a aprender de verdad. La inmediatez es adictiva, la no interiorización es un problema. Se hace necesario, entonces, un sistema en que los alumnos aprendan a esperar hasta conseguir la información, a hacer una criba de todos los datos que reciben, a aprender lo que han seleccionado, a tener herramientas para alcanzar el conocimiento. Además de lo anterior, hay una labor muy importante en el profesorado de inducir, motivar al alumno a rellenar las lagunas de desconocimiento de conceptos y materias que le han quedado a lo largo de sus años de colegio; lagunas que todo alumno tiene en mayor o menor medida.

María Domínguez expuso los pilares de la educación en los centros Waldorf. Toma como base el mundo peculiar en que ahora mismo viven los infantes. Se trata de un entorno tecnológico en que no hay necesidad de desarrollar una inteligencia práctica; un mundo de velocidad en que casi nada se puede digerir; y una constante dosis de sobre-información que impide madurar conceptos. Se trabaja el pensamiento (capacidad de razonar), el sentimiento (capacidad de conectar con las emociones) y la voluntad (capacidad de actuar) de los chicos. Para potenciar estas áreas, el sistema Waldorf divide la educación en tres etapas del niño y del adolescente. De los 0 a los 7 años, el niño ha de experimentar que el mundo es bueno, que le nutre, cuida y mima. En esta etapa todavía no es necesario que aprendan a leer. De los 7 a los 14 años, el niño/adolescente ha de conocer que el mundo es bello, que posee arte, música, sentimientos buenos. De los 14 a los 21, el adolescente ha de tener la certeza de que el mundo en que vive es verdadero, que hay verdades en el universo. Gran parte de la educación Waldorf gira en torno a talleres, grupos, habilidades artísticas, creatividad.

Intervino a continuación Mª Ángeles Mochales, pediatra ejerciente en sanidad privada y pública. Repasó la importancia de la revisión médica en algunas áreas con breves consejos. Atención a la vista y a los oídos en la infancia. Atención a los trastornos en el comportamiento. Cuidado con la flora intestinal, lugar en que se sintetiza la serotonina; es importante que los niños tomen probióticos con asiduidad. Se debe dejar que sus enfermedades víricas maduren sin necesidad de recurrir a medicamentos si no hay infección, también en los casos de fiebre moderada hay que abstenerse de utilizar antitérmicos.

Para poner fin a la mesa redonda, Teresa Romero, psicoterapeuta de GPOZ, expuso una serie de pinceladas desde su campo profesional. La importancia de dar el biberón y no enchufarlo. El reconocimiento a la figura fundamental y más competente para el niño: los padres, quienes han de escuchar a sus hijos incluso con la mirada. Se debe tener presente que estamos robando la infancia a los niños con nuestra vida diaria repleta de prisa, inmediatez y practicidad. En general, hay una falta de empatía, para tratar a sus hijos los adultos han de volver a ese mundo de pensamiento mágico en que todos fuimos una vez niños. Vivimos también en un momento en que la intervención de los padres es excesiva -mucho juguete- y deficitaria -no se mira a los niños, no se les escucha-. Es necesario acompañarles en sus experiencias de vida, pues el niño no crece sólo con su cabeza.

 

Elena Silvela

Elena Silvela Ha publicado 329 entradas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *