La evolución del jefe – por CRISTINA LÓPEZ-SCHÜMMER – #historias

Salgo de una reunión noqueada, y elijo esa palabra on purpose porque creo que mi jefe no es un vampiro manchego como predije hace unos meses, ¡no! ¡es un vampiro británico! Durante la reunión lo he visto claro…cómo iba yo a imaginarlo… Ay Dios, creo que es la reencarnación de Shakespeare…

Sé que Shakesperare inventó muchísimas palabras nuevas, transformó nombres en verbos, verbos en adjetivos, asoció vocablos que antes no existían, combinó las letras de manera original, incluso inventó expresiones. Leí una vez que introdujo unas 2000 palabras al inglés y esto es lo que hace mi jefe cada vez que habla, crea y crea palabras sin cesar; todas nuevas, distintas, nunca antes oídas… ¿OS IMAGINÁIS LO QUE SIGNIFICA REUNIROS UN DÍA SÍ Y OTRO TAMBIÉN CON SHAKESPERARE? ¿Os podéis hacer una idea del honor que supone estar presente en el nacimiento de nuevos vocablos y saber que tus hijos los usarán de manera habitual como si llevaran toda la vida conviviendo con esos otros tan trasnochados de la RAE? Me emociono…

Cuando nos convoca a una reunión -él diría que tenemos agendada una reunión para ver de modo incremental los planes departamentales (¿A que es único? ¡Es increíble el poder de palabra que tiene!)- me entra un hormigueo en la boca del estómago que no se cómo valorar. ¿Será conmoción? ¿aturdimiento? ¿sorpresa? ¿estupor? ¿all the above? No sé. Lo que sí sé es que cojo apuntes como loco para poder tener constancia de todas las maravillas que es capaz de crear y para no olvidar nunca ninguna. Es tan imaginativo que en mi casa me piden que les cuente las novedades cuando vuelvo por las noches. ¡Incluso a mis amigos les interesa estar al día! Así es que me he agenciado una libreta pequeñita de la que nunca me separo y en la que escribo todas las maravillas que oigo.

Yo intento redactar utilizando sus palabras, dándole importancia a la visión transversal de la función como garantía de una adecuada coordinación, pero no sé,… me suena como un trabalenguas y me da la sensación de que no me van a comprender. Cuando me expreso usando sus palabras me acuerdo de aquel chiste de Jaimito en el que se transcribe una conversación telefónica con tres colores:

Green, green… green, green
Yellow?
Pink

Pues eso.

Y me llega la negatividad y me doy cuenta de que mi track record relativo no es muy sobresaliente y de que mi plusvalía latente es negativa, y entonces es cuando me explico la escalabilidad de niveles y de por qué los niveles de compartición tienen su razón de ser.

A veces, por las noches, cuando no consigo dormirme, imagino a nuestro bardo vampiro mapeando la realidad en una nueva obra en la que nosotros seamos los protagonistas. ¿Qué nuevas enseñanzas sabremos abstraer de su conocimiento de la naturaleza humana? ¿Será personalizable y nos reconoceremos cada uno de nosotros o buscará una unicidad en los datos? Supongo que todo dependerá de la razonabilidad, como ha hecho en todas las demás obras. Seguramente escribirá sobre la importancia de que no sea un burro el que ostente el liderazgo, como Titania en “El sueño de una noche de verano” o del daño que hace elegir malos sucesores, como el Rey Lear. Escribirá sobre el error que supone darle poder a los indecisos como acaba descubriendo Hamlet o sobre la ceguera de la ambición de la que habla en “Macbeth”…

Y mientras espero a que su nueva obra vea la luz me dejo los ojos buscando la señal que dejó el pendiente de oro en su oreja izquierda.

managing director

Cristina López-Schümmer

Cristina López-Schümmer Ha publicado 37 entradas.

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