La cultura indomable – por CHEMA BASTOS #escritos

Hace poco asistí a la actuación de un grupo flamenco de Vitoria, en la que dos cantaoras , de nombre Amaia e Izaskun, interpretaban versiones agitanadas de Bob Marley acompañadas por un guitarrista bilbaíno que a su vez cantaba tangos al lado de un argentino armado de un cajón flamenco. El recital, por lo demás estupendo, no parecía un ejercicio deliberado de multiculturalidad forzada, sino que más bien respondía a lo que es normal cuando la gente se encuentra y hace cosas en cualquier sitio del mundo, una consecuencia inevitable de las relaciones. 

 

Y tras unas cuantas cervezas me dio por preguntarme qué había sido de eso que llamábamos identidad cultural. La respuesta es clara: le pasa lo peor que le puede pasar a nadie, le ocurre que no existe. Ese matrimonio entre identidad y cultura es imposible, porque la primera pretende llegar virgen al altar, pura e inmaculada, y permanecer así eternamente, mientras que la cultura es un vieja prostituta, promiscua y viajera, dispuesta a entregarse al mejor postor, al que pondrá los cuernos de inmediato. Por eso decir “identidad cultural” no deja de ser un oxímoron, una contradicción en los términos como la que contiene la expresión “partido amistoso entre Argentina y Chile”. Si la respuesta es categórica no solo se debe a las cervezas, que ayudan a despejar dudas, sino porque los ejemplos abundan. 

 

Nuestro gentilicio, “español”, es un poco raro, lo normal es que fuéramos “hispanieses”, como los daneses, ingleses, franceses u holandeses. Esto es así porque la palabra español seguramente venga del francés. La palabra Francia a su vez tiene su origen en los francos, que eran un pueblo germánico, que tienen su origen remoto en Escandinavia, de donde venían los rubios con trenzas y cuernos en los cascos que dan nombre a Rusia, porque “rus” era el nombre que daban los eslavos de ese país a los vikingos. 

 

Nada hay más castizo que bailar un chotis en Chamberí. El barrio de Madrid recibe su nombre de la ciudad de Chambéry  en la Alta Saboya francesa, mientras que la palabra chotis viene de Schottisch , un baile austríaco de origen escocés. Schottish eran los “scoti”, que en latín significa irlandés, un pueblo celta de lengua gaélica, como los que vivían en Gales, en la Galia francesa, en nuestra Galicia, y en la Galitzia de los Cárpatos, aunque no en Galilea. La capital de Escocia, Edimburgo, tiene en su nombre la misma raíz indoeuropea Burg que significa ciudad, y que aparece no solo en Hamburgo, Estrasburgo o el Burgo de Osma, sino que transformada en “pur” la encontramos también en lugares tan remotos como Kuala Lumpur o Singapur. 

 

Y es que lo que creemos más castizo es en realidad foráneo, y las culturas milenarias son de antes de ayer. Los platos más típicos de nuestra cocina tradicional son imposibles antes de 1492, o si no intenta hacer un gazpacho, una tortilla española, un marmitako o un pa amb tomaca sin las patatas, pimientos y tomates que nos trajimos de América. Porque la cultura no solo se desparrama hacia los lados en el espacio, sino que incluso se mezcla en el tiempo. Los arqueólogos que estudiaban los restos de las culturas mesopotámicas se encontraban desconcertados con objetos que no se correspondían en absoluto con el estrato o nivel que estaban excavando, hasta que al más espabilado de ellos se le ocurrió pensar que quizá a los babilonios más pijos también les gustaba coleccionar cosas del pasado, y guardaban entre sus pertenencias algunas antigüedades. 

 

No, no hay lugar donde la identidad se pueda esconder para permanecer pura, porque la globalización es tan antigua como el globo. El apellido más común en Euskadi es García, que es de origen vasco, pero la inmensa mayoría de Garcías provienen de fuera del Pais Vasco, porque también es el apellido mas corriente en el resto de España. La lista de apellidos más frecuentes en la Comunidad vasca sigue con otros como Pérez, Gómez…o López, como su ilustre ex-lehendakari. El segundo apellido vasco que aparece en la lista es Aguirre, pero hay más Aguirres en Madrid que en los tres territorios vascos, empezando por su no menos famosa  ex-lehendakaresa. La feria de Abril más concurrida no es la de Sevilla, sino la de Barcelona, que es también el evento cultural al que asiste más gente en Cataluña. La ciudad con más irlandeses del mundo es Boston, como Buenos Aires es la que mas gallegos cuenta. Los católicos irlandeses rinden culto a la Virgen que es la madre del profeta de islam llamado Jesús que veneran los musulmanes en Nigeria, Siria o Indonesia, al mismo tiempo que los granjeros ultraprotestantes del Bible Belt norteamericano. Es decir en casi todo el mundo, menos en el sitio donde nació…Otras veces la expansión de la cultura se parece más a una infección por virus letal, como ocurre con el ultimo sencillo de One Direction, que es el disco más vendido en Australia, Israel, Noruega, Turquía, México, Hong Kong, Japón, y los Emiratos Árabes Unidos.

 

Una vez oí decir a un político, con respecto a eso de la identidad cultural, que para que los colores pudieran mezclarse en el lienzo, debían permanecer intactos en la paleta del pintor. La metáfora, que por cierto aparecía en la página web del Ku Klux Klan con una forma muy similar, es habilidosa, pero no es aplicable a este asunto . La prueba es que cuando llegó la hora de tributar al fisco, este político se hizo caquita en su amada patria, y dejó que su dinero negro se mezclara con otros capitales en un paraíso fiscal, motivo por el que actualmente está procesado. Pero es irrelevante citar el origen o la filiación política de este sujeto, pues parece que en esto de la corrupción también la cultura es tan universal como la naturaleza humana. 

 

gazpacho-albahaca

Chema Bastos

Chema Bastos Ha publicado 24 entradas.

6 comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *