La Boutade.- España Republicana

Cada mes de abril La Boutade se tiñe de rojo, amarillo y morado. Es en homenaje a la II República española. Y también para darle aire al excedente de los libros que se editaron en el 75 aniversario del comienzo de la Guerra Civil.

– No solo eso, Abogado. Di también que por una vez coinciden en La Boutade la promoción y la devoción de la librera.

– Como que tú digas, Mercedes

Cada mes de abril La Boutade se tiñe de rojo, amarillo y morado. Es un homenaje a la II República española y como reivindicación de la librera a la primera democracia española. Y también para darle aire al excedente de los libros que se editaron en el 75 aniversario del comienzo de la Guerra Civil

– Y podrías añadir, que también es una promoción pedagógica. Hay tanto republicano recién surgido que no sé yo si saben qué reivindican cuando reivindican la II República.

Cada mes de abril La Boutade se tiñe de rojo, amarillo y morado en homenaje a la II República española y como reivindicación de la librera a la primera democracia española en un ejercicio pedagógico para los nuevos republicanos aprovechando al excedente de los libros que se editaron en el 75 aniversario del comienzo de la Guerra Civil.

– Así queda cansino, Abogado y el lector, sin resuello. ¿No tienes ni puntos ni comas hoy?

Tú hazme caso, Mercedes. En publicidad y es lo que estoy haciendo para que te saques el excedente de encima. En publicidad, digo, la gente recuerda siempre un texto mal escrito. Y además, la repetición constante, hace que el mensaje cale. Tú repite mil veces que Negrín fue un comunista traidor.Negrín fue un comunista traidor.Negrín fue un comunista traidor.…. Moradiellos necesitó las 656 páginas de su biografía solo para generar la pequeña duda de que quizás no lo fue… la verdad ya no la impones ni con mil páginas ni con mil libros.

Pero lo que no coló y debió repetirse miles de veces en todas las escuelas, fue aquello de queEspaña es una República de trabajadores de toda clase”  La carcajada del Duque de Alba, desde ahí detrás en el Palacio de Dueñas, debió de oírse en toda Sevilla.

Pobre República, nadie contento. Lo peor que se podía decir de ella era aquello de República burguesa, en un país donde la burguesía escaseaba, si es que existía, que por no ser burguesa, no era ni revolucionaria. Ni Azaña, ni Negrín, ni Niceto Alcala, ni la derecha del PSOE con Indalecio Pietro consiguieron nunca un proyecto común que cohesionase el guirigay de 1931. El consenso se agotó con la salida de Alfonso XIII, más allá de eso ningún republicano de pro consiguió atraer a su democracia la mayoría suficiente que la blindase. Ni tu admirado Azaña lo consiguió.  Solo tuvieron tiempo para cambiar las leyes no para cambiar el país. Tanta fe en la Ley como impulsora del cambio social y económico conmueve.

Mercedes me mira: ¿No estábamos hablando de la II República?

Sí. Yo estoy hablando de 1931. ¿en qué año estás tú?

– Por un momento me pareció que estabas comentado el Consejo de Ministros de pasado mañana. Es la constante histórica, que me confunde.

– Los legisladores españoles no mueren, son como la energía. Estoy por versionar Orlando de Virginia Woofl, aquel caballero nacido en el siglo XVI que va reencarnándose hasta el siglo XX. Donde pone “caballero”, pon legislador español.

Tontos no eran. No los tildes a todos de letrados, Abogado.

– Cuando la realidad es tozuda, mayor es la fe en las leyes para cambiarla. Sobre todo cuando es casi el único arma que te queda. Es lo que no entendió Ilyá Ehrenburg cuando lapidó los esfuerzos con la farsecita aquella de “Ahora, los escritores se dedican a redactar proyectos de ley”. Aunque en su prólogo sí parecía confiar en que la República se consolidaría, capítulo a capítulo va revelando la realidad que contradice el título de su crónica: “España, república de trabajadores”. Ay, las prisas…

Y el miedo. El miedo que tuvieron sus enemigos de que sí, de que se consolidaría si no atacaban con todas sus armas. Emparedada entre las prisas de la izquierda y el miedo de la derecha. Y sus propios errores Azaña se equivocó él solo por no hacer lo que, entre otros, Negrín le exigía. En el tostón ese de La noche de los tiempos, Muñóz Molina, lo cuenta muy bien. Que por cierto, el error, dicen, fue que Azaña perdiera el poder al aceptar una Presidencia que era, sobre todo, simbólica.

Este país es de símbolos y formas. Conceder a los símbolos más poder del que tienen y culparles cuando las cosas se tuercen.

– ¿Sigues con la II República o estás comentando las peticiones de abdicación de Juan Carlos I?

– Coño Mercedes, que la republicana lo eres tú.

– Por eso. La II República merece mejor homenaje que la repetición constante de frases de sus próceres. Como si votar a un Jefe del Estado solucionase de repente todos los problemas. Como tú dices, habrá que copiar 1000 veces:

  •   Cuando Alfonso XIII se exilió por Cartagena, el país seguía aquí.
  •  El 15 de abril de 1931, el país seguía aquí.
  • Cuando aprobaron la Constitución, el país seguía aquí.

Y la nueva Constitución fracasó como fracasan todas, Abogado. Tengo la impresión de que la única forma de que la actual perdure es incluir como Disposición Final Única: El pueblo español no es responsable del ejercicio que haga de su soberanía.

 

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Luis Casas Luengo

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