Julio Verne, eterno viajero – por RUBÉN LOZA AGUERREBERE

¿Quién no ha sido seducido por sus fantasías? Julio Verne se encuentra ligado a la memoria de todos.

Nacido el 8 de febrero de 1828, en Nantes, ya a los veintidós años y apadrinado por Alejandro Dumas, estrenó una obra teatral; poco después escribió el relato titulado “Un viaje en globo”, al que más tarde reescribió en la novela “Cinco semanas en globo”.

Fue como agente de cambios; cuando alcanzó holgura económica, se dedicó sólo a escribir sus obras y, así, dio a conocer un libro tras otro, trazando los lineamientos de un nuevo género literario, el de la anticipación científica, realizando sesenta y cinco viajes imaginarios. Directa o indirectamente sus libros tienen connotaciones históricas, científicas y geográficas. Prevalece en ellos una tecnología poblada de máquinas memorables, como sus naves espaciales, como el submarino “Nautilus”, los cohetes que se elevaron a la luna antes que en el cine y hasta un helicóptero antes de que existieran.

Paralelamente, el escritor Julio Verne creó una rica galería de personajes, quienes perduran en el tiempo. Entro otros, el capitán Nemo, dueño y señor del mundo submarino; los hijos del capitán Grant; el infatigable Miguel Strogoff, quien fuera el “correo secreto del zar”. De esta forma se convirtió en el primer representante de la “ciencia ficción, cuando este género aún no tenía nombre. Isaac Asimov, el famosos escritor de “ciencia ficción”, recordaba que el globo imaginado por Julio Verne en “Cinco semanas en globo” era más avanzado que los fabricados en su época; y señalaba que en “Veinte mil leguas de viaje submarino”, Julio Verne “utilizó un submarino que nadie habría podido construir en 1870”. El primer submarino eléctrico fue construido en 1886, por dos ingleses, y bautizado “Nautilus” en homenaje a Verne. En 1953, Estados Unidos lanzó al agua el primer submarino a energía nuclear, y también lo llamó “Nautilus”.

Julio Verne sin duda fue un adelantado a su tiempo. Pese a ello, no pudo concretar su mayor ambición: ingresar a la Academia Francesa de Letras.
Falleció en Amiens, en 1905, pero sigue vivo en sus lectores.

 

Rubén Loza Aguerrebere es un escritor, periodista y crítico literario uruguayo. Su extensa actividad en el diario El País de Montevideo comenzó en 1976, escribiendo como columnista de libros y opinión. Ha sido colaborador del suplemento literario de los diarios madrileños ABC y Estrella Digital, de las revistas españolas Hermes, Época y Turia, de las argentinas Proa (fundada por Jorge Luis Borges), Letras de Buenos Aires, Perfil y La Gaceta de Tucumán. Sus libros de cuentos han sido publicados en Montevideo, Buenos Aires, Madrid y Bilbao. Sus relatos figuran en numerosas antologías Iberoamericanas y, traducidos al inglés, en antologías estadounidenses. Sus novelas, publicadas en Uruguay, Argentina y España, han merecido elogiosos juicios de Mario Vargas Llosa  Antonio SkármetaClaudio Magris y Raúl Guerra Garrido.

Rubén Loza Aguerrebere

Rubén Loza Aguerrebere Ha publicado 40 entradas.

Escritor, periodista y crítico literario uruguayo. Su extensa actividad en el diario El País de Montevideo comenzó en 1976. Ha sido colaborador del suplemento literario de los diarios madrileños ABC y Estrella Digital, de las revistas españolas Hermes, Época y Turia, de las argentinas Proa (fundada por Jorge Luis Borges), Letras de Buenos Aires, Perfil y La Gaceta de Tucumán. Sus libros de cuentos han sido publicados en Montevideo, Buenos Aires, Madrid y Bilbao. Sus relatos figuran en numerosas antologías Iberoamericanas y, traducidos al inglés, en antologías estadounidenses. Sus novelas, publicadas en Uruguay, Argentina y España, han merecido elogiosos juicios de Mario Vargas Llosa Antonio Skármeta, Claudio Magris y Raúl Guerra Garrido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *