Flor de azahar – por PEDRO PABLO MIRALLES

Como cada año la primavera nos regala uno de sus frutos más característicos que hace renacer el sentido del olfato y con él todos a la vez, reaviva el espíritu y llena el alma. Esas bolitas y pequeñas flores blancas, desprenden ya su aroma inconfundible, vivo, dulce y jugoso, lleno de vida. Cuando haga presencia el verano, los árboles que han dado esa flor se llenarán de naranjas, limones amarillos, verdes y otros cítricos. Arte, alegría y belleza, ¡ahí es nada! Ese aroma que ya podemos disfrutar es la flor de azahar, término este que proviene del árabe, que quiere decir flor o flor blanca, así de sencillo.

De la flor de azahar se puede disfrutar de forma apabullante en el continente americano, en multitud de lugares distantes de clima cálido o ecuatorial, Sevilla, Córdoba y otros muchos puntos del Mediterráneo como Marruecos o Argelia. Pero no hace falta realizar grandes desplazamientos para experimentar la fuerza del aroma de esta flor maravillosa. Se puede uno conformar dándole un poco a la imaginación, porque hay puntos comerciales y ferias modestas donde adquirir la esencia liquida o en aceite de la flor de azahar en pequeños botecillos de cristal y, quien así lo haga, que ponga atención en que sea producto natural y ecológico cien por cien, dado que también abundan recipientes cuyo contenido nada tiene que ver con el aroma de la flor que buscamos.

 

 

Pedro Pablo Miralles

Pedro Pablo Miralles Ha publicado 188 entradas.

One comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *