Ese tom – por ELENA SILVELA #misescritos

Las preguntas de un infante son breves, pero alojan una avidez de información que los adultos hemos perdido.

-Ha llegado
-¿Quién?
-Ella. Es ella, pero no es persona.
-¿Qué es?
-La melancolía instalada en el estómago.
-¿Y cómo lo sabes?
-Porque se ha asentado como lo hace siempre, cual famélica sanguijuela. Es una mezcla de tristeza y añoranza, recuerdo destapado, ansia, abismo, muchas ganas de volver, o de esconderse, un lloro sin lágrimas. Porque se queda adherida y retumba de manera rítmica, golpes secos, toques mudos sin fin. Tom. Tom. Tom.
-¿Y no puedes quitártela de encima?
-No he encontrado un modo efectivo. Permanece, sublime. Hasta que alguien se apiada de ella. Le acaricia, le dice que todo va a estar bien. Que el son lejano es solo un son. Que lo único que tiene de letal es su amenaza. Se retira, poco a poco. Durante unos segundos puedes verle la cara, tiene un magnetismo imposible de olvidar. No te dice expresamente “volveré”, pero su mirada es cristalina; sabe que has recibido el mensaje.

 

Fotografía de Elena Silvela

 

Elena Silvela

Elena Silvela Ha publicado 345 entradas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *