Epopeya – por MARIBEL MONTERO

Hoy el cielo es tan claro,
dijiste, y un gorrión cambió de rama.
Me estremecí, no hay nada que suceda
por suceder.

Una parte de mí temía ofender cuanto de puro
hay bajo el cielo.
Crear un ídolo tan grande que nos devorara.
Consagrar un diamante y rendirme a su brillo.

Porque veía crecer los ríos
de carne en nuestras venas.

Porque creía ser raíz expuesta al viento
y en este desarraigo, en este torbellino
existía sin mí, sin tierra o coágulo que anclara mi sustancia.

Porque girar en ese espacio que resguarda tu aura
y hacerlo mío, y ser tu yo
rompía
la cáscara fina, y la frágil criatura que guardaba
temblaría de frío como todo lo imperfecto
que busca su lugar, sus alas, su nombre
en un nuevo bautismo.

 

Maribel Montero

Maribel Montero Ha publicado 39 entradas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *