El último barco – por IGNACIO ÁLVAREZ #libro #reseña

A veces el domingo se convierte en un lugar extraño (alguien preguntaba una vez por qué los lunes empiezan los domingos por la tarde). Era un auténtico homenaje a Galicia. Llovía. El día amaneció gris y así se desarrolló y acabó.  Así que hice lo único que podía hacer: acabar de leer la última novela de nuestro autor gallego favorito, Domingo –otra casualidad- Villar, quien después de “Ojos de agua” y de “La playa de los ahogados”, nos brinda, de nuevo de la mano de Siruela, una intensa aventura vivida por Leo Caldas, inspector de los buenos y buen inspector.

La novela narra la historia de una mujer desaparecida y de la investigación tejida para dar con ella. El equipo habitual de Caldas, siempre con el noble Estévez al lado, vive un auténtico tour de force para desentrañar el misterio.

Basado en una prosa poderosa, muy amena de leer y muy bien escrita, Domingo Villar nos cuenta muchas cosas más: nos cuenta cómo todavía queda gente de buen corazón. Cómo en ocasiones querer ayudar implica problemas. Cómo un padre siempre querrá a su hija, aunque a veces no lo sepa hacer bien. Cómo ciertas actitudes desde algunos medios de comunicación sólo empañan buenas voluntades. Cómo Galicia sigue siendo una tierra mágica, especial, preciosa, y melancólica. Cómo los personajes quedan impregnados por su conjuro y su encanto.

Ante todo, la novela crea personajes inolvidables. Andrés el Vaporoso, Camilo Cruz, el Caimán…Son varios los que desfilan por sus páginas. Unos me sacan una sonrisa soñadora y otros todo lo contrario. Ya verán por qué.

Tenemos, además, un aliciente: y es que en las novelas de Domingo Villar hay un sentido de la justicia, un afán por demostrar que el mundo el que vivimos no es de los peores que podríamos habitar, por conseguir transmitir ese vigor y esa fuerza que los humanos sacamos a veces de donde hay, realmente impresionante.

El encanto del libro es el encanto de lo sencillo. Entiéndase bien: parece sencillo escribir así, pero todos sabemos que precisamente eso es lo más complicado, hacer cualquier arte como si no te costara. Sólo alguien que es bueno de verdad puede hacer que “eso” parezca sencillo.

Quitémonos de prejuicios y lugares comunes. Domingo Villar ha vuelto a escribir un libro sumamente entretenido, que engancha y que transmite todo lo que se propone. Domingo lo ha vuelto a hacer.

Unámonos al ejército de Leo Caldas. Así estaremos bien pertrechados contra los vendavales que rugen ahí fuera.

Icemos la bandera de la bonhomía. Porque hay muchas más buenas personas y buenas acciones que malas.

Escojamos lo bueno, que a veces es enemigo de lo mejor.

Rompamos con el tópico de creer que lo de fuera es mejor por el sólo hecho de venir de fuera.

Oteemos el horizonte, a ver si conseguimos ver el barco.

 

Muchas gracias, Domingo.

 

Ignacio Álvarez

Ignacio Álvarez Ha publicado 10 entradas.

Profesor de Derecho Constitucional en Universidad Complutense de Madrid. Sus principales líneas de investigación se centran en la igualdad de género y no discriminación, el feminismo, la democracia paritaria, y la representación política. Intenta aprender todos los días algo, lo cual sus alumnos suelen agradecer mucho (y algunos de sus compañeros, también).

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