El piercing

Desde hace algunos años empecé a mirar con detenimiento entomológico (¿será deformación profesional?) las obras pictóricas de ayer y de hoy.

Gracias al ordenador (como lupa binocular) se pueden agrandar determinadas zonas. Con paciencia, por tanto, voy descubriendo detalles que a simple vista se nos suelen escapar.

He aquí un ejemplo de mi curiosidad entomológica: el “piercing” en el siglo XVI.

Veamos dos ejemplos.

 

stuard, parma
María de Portugal.- retrato

 

María de Portugal, Antonio Moro, h. 1550, Pinacoteca Stuard, Parma, Italia

 

Maria de Portugal
María de Portugal.- detalle

 

Segundo ejemplo:

Isabel Clara Eugenia
Isabel Clara Eugenia.- retrato

 

Infanta Isabel Clara Eugenia, Juan Pantoja de la Cruz, 1598-99, Museo del Prado, Madrid

 

pantoja de la Cruz
Isabel Clara Eugenia.- detalle

 

El uso de los pendientes durante la Edad Media es casi nulo ya que los tocados y el peinado de moda solían tapar las orejas. Durante el siglo XVI, en concreto en Italia, reaparecen, ya que los nuevos peinados dejan bien visibles las orejas. La mujer europea retoma entonces la costumbre de adornárselas.
El ponerse más de un arete supone para mí un interrogante. Seguro que se los colocaban por algún motivo que por el momento desconozco, aparte de usar más de un aro para sujetar los grandes pendientes. Rebuscando por libros especializados no he podido encontrar nada al respecto. El único libro que cito en la bibliografía cayó en mis manos tiempo después de comprobar la existencia de más de un arete en las orejas, y en él se habla de manera escueta de esta costumbre).

Consuelo Sanz de Bremond

Consuelo Sanz de Bremond Ha publicado 78 entradas.

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