El mirlo – por PEDRO PABLO MIRALLES

Mi padre fue quien me descubrió el mirlo (tordus merula) siendo yo muy pequeño, con apenas cinco años. Antes de ir al pazo de Villasuso a pasar el verano con la familia, siempre me decía que lo más bonito de ese pazo no era el edificio ni el jardín, eran los mirlos, “fíjate bien por la mañana temprano y a partir de media tarde y podrás ver y escuchar el interesante canto de los mirlos, pájaros negros con el pico amarillo que cantan que es un primor y andan a saltitos. Si te acercas se cobijan en los árboles después de un vuelo casi rasante. Es un espectáculo que no tiene parangón”.

En efecto, mi padre llevaba razón y fue el mirlo una de las primeras aves que descubrí junto con los gorriones, las golondrinas y las águilas. Pero ¡ojo! no hay que confundir el mirlo con el estornino, el cuervo o el torno americano pues lo único que tienen en común es el color negro del plumaje. El mirlo es un ave de extremada inteligencia e incluso imitador de los sonidos hasta de la voz humana y con un poco de paciencia, como ocurre con la mayoría de los animales, se puede alcanzar con él una relación casi doméstica, hasta el punto de aceptar la comida de la mano de cualquier vecino que se la tienda.

Todo esto me viene a cabeza porque suelo ver mirlos en el parque de Madrid cercano a la casa donde vivo e incluso a veces en pequeñas zonas ajardinas de bloques de edificios. No sé si el mirlo es un ave que siempre ha aceptado las zonas urbanas habitadas por los humanos o es un fenómeno reciente como el de la aparición masiva de cotorras argentinas, tan bellas de plumaje pero que con sus canto arman un jaleo que pobre de aquel que en la proximidad de su vivienda anide y decida instalarse esa especie de ave.

Y por último una mención a los mirlos blancos (tordus torquatus), que si existen aunque no en número muy elevado comparado con el mirlo común. Habitan en lugares  boscosos en montañas de cierta altura. No deja de ser curiosa la frase que atribuye a alguien ser un “mirlo blanco”, que tiene variados y encontrados significados que van de ser una frase loable que hace referencia a una persona extraordinaria y excepcional  o en sentido muy diferente, al asignar a una persona la condición de excéntrica, rara o extraña.

 

Dibujo de Pedro Pablo Miralles

Pedro Pablo Miralles

Pedro Pablo Miralles Ha publicado 201 entradas.

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