El derecho a soñar y el derecho a la locura, por PEDRO PABLO MIRALLES #escritos

Todo lo que se haga por ser feliz, estar alegre, soñar y tener ilusiones es poco y, si por eso le tildan a uno de loco, no hay inconveniente. Al hilo de la inolvidable canción de los Beatles When I’m sixty four / Cuando tenga sesenta y cuatro años en el magistral álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967), soy de la opinión de que no hay que tener ni necesitar a nadie que nos alimente, hay que tener ganas extraordinarias de cuidar un jardín y cortar hierbas, sin olvidarnos nunca de amar.

A todas las edades se tiene derecho a soñar y derecho a la locura, no es patrimonio exclusivo de la juventud. Como decía un buen amigo mío, solo nos pueden atar algunas cadenas que, llegado el caso, como no son espirituales, se rompen fácilmente y se mandan al carajo. Tengo dicho en más de una ocasión que es importante tener muy en cuenta ese proverbio chino que dice: “el sabio hace al final lo que el loco hace el principio”. Bienvenido sea lograr hacer lo contrario a lo que haría un sabio y nunca aspirar a serlo.

Hay que aprender a VIVIR con mayúsculas todos los días, a ser libres y disfrutar de la vida al máximo, hacer y decir todo lo que sintamos y queramos, que es síntoma de madurez, eso que no se alcanza en la vida. No hay que perder el tiempo en sandeces, hay que aprovecharlo pero sin molestar al próximo.

Sé que no soy, nunca he sido ni quiero ser profeta, sacerdote, rabino, adivino, ni druida de nada ni de nadie, que en la vida hay que saber tener los pies en el suelo y por eso hay que aprender a ejercer el derecho a soñar y el derecho a la locura, sí, no es tan difícil como se suele pensar y, además, es sano.

 

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Fotografía de Elena Silvela

 

 

Pedro Pablo Miralles

Pedro Pablo Miralles Ha publicado 176 entradas.

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