De generaciones perdidas, princesas y lotería, por RAFAEL DE LA TORRE – #escritos

Hubo una época en que las niñas no querían ser princesas y a los niños les daba por perseguir. Tenían, al menos, un objetivo en sus vidas.

Es horario lectivo y alrededor de una fuente varios adolescentes fuman callados. Ya han perdido. Les pregunto si estudian o trabajan. Me ofrecen un cigarro por respuesta. Sigo sólo mi camino hasta que llega la noche. Paseo por una calle llena de garitos a cual más siniestro y, casi a escondidas, me cuelo en un antro anunciado, es un decir, por dos luces fundidas.

Dentro, un señor de levita que se parece a Pushkin a la batería, una copia de Bécquer a los teclados, un guitarrista melenudo con zapatos de tacón, cara maquillada en blanco, un monóculo sobre un ojo y otro escondido bajo una estrella negra, una cantante calva con labios de carmín fosforescente embutida en una malla de cuero rosa. Son, temo, más de lo mismo, piezas con talento de un puzle de nada. Ninguno de los presentes, excepto yo, supera los veinticinco. Gritan más que cantan, se desgañitan, insultan a políticos y mangantes. “Ánimo Luis, sé fuerte, dice tu amigo Mariano” y “España va muy bien” es lo único que consigo entender, y ya me basta. En el fondo de sus corazones y en la superficie de su piel permanecen, a pesar de sus pocos años, las señales generadas por el hastío primero y el odio después, marcas que sólo con compasión –incluso frotando fuerte- no conseguiremos borrar fácilmente por haberlas dejado infectar durante demasiado tiempo.

Los más maduros o directamente viejos, los responsables por acción u omisión de este desaguisado, los que lo hemos permitido, nos consolamos y jugamos a las elecciones el día de la lotería o a la lotería en el día de las elecciones. Mientras, ellos, quienes en verdad deberían optar a los premios gordos, no encuentran ningún número que les guste.

Qué triste. Nadie les escucha y a nadie oyen,  nadie los teme, nadie los mira a pesar de sus pintas -de cerveza y de las otras-. Sobreviven  indefensos, bateados  por las olas, azotados por los vientos,  anclados tan sólo a los amigos en red, engañados, utilizados, olvidados salvo para pedirles su voto con promesas vagas de un mundo mejor. No podrán evitar  el transcurso del tiempo ni sus golpes. Consejo de quien algo ha vivido: no deben. Pasado, tal vez mañana, estarán muertos; hasta entonces, salvo milagro por el cual deberíamos luchar todos, serán sólo una generación perdida. Así de mal están las cosas. Ojalá bastara con no querer ser princesa.

 

Nota del autor
Hoy escribo asustado y rabioso.
Comenzaba el relato hablando de niñas que no querían ser princesas, ahora pienso en chicas que quieren serlo en un país lejano y además ser folladas por un ejército de descerebrados, putas engañada sin derecho a cobro.
Hablaba de un concierto, de gente a la que nadie escucha… y nos calló la tragedia del fin de semana. Llegará el momento de ver qué se hizo mal, de si hubo que invertir más o insultar menos, de cual hubiera sido el tratamiento la vacuna adecuada. Ahora ya es tarde para medidas preventivas en esta ocasión, tenemos un cáncer y hay que extirparlo.
Es cosa de todos y cada cual en sus posibilidades: los gobiernos con armas y derecho, las personas con formación. Es impensable que los niños no aguanten un minuto de silencio, que no nos sintamos atacados, que algún imbécil haga comentarios del estilo de “si esto sucede aquí los de ____ ya nos habrían echado las culpas”, que no respetemos al de al lado. No somos mejores por creer en Dios, en Alá, en Buda o en ninguno de ellos, tampoco peores.
No hay que soportar a fascistas, a fanáticos de cualquier bando o religión, de cualquier equipo, de cualquier idea o ausencia de ellas. No vale el “ellos se lo han buscado” que algunos pensaron cuando el Charlie, nadie se lo ha buscado, no hay dios más sagrado que otro, ni menos, más o menos intocable.
Somos Francia, somos Europa, somos Beirut, Bagdag, somos un mundo que debe ser libre.
 Mis condolencias.

 

81_El_Brabucón
Fotografía de César Nistal

 

Rafael de la Torre

Rafael de la Torre Ha publicado 85 entradas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.