Crónica del Entusiasmo Taliano

Segundo Concierto de Soul del Grupo Talía. Auditorio de Madrid. Sábado, 28 de diciembre. Estoy nerviosa. Contenta, expectante. El repertorio del año pasado fue maravilloso y todos mis sentidos guardan el eco de la impresión. Me siento en la butaca con una idea preclara de disfrutar. La Noche de Soul Taliana es un concierto para todos los sentidos; para bailar en el asiento, para chillar en bajito, sonreír, levantar los brazos, aplaudir a rabiar, guardar acordes, imprimir estrofas en la mente, llorar, emocionarse, canturrear, olvidarse del mundo, contemplar el espectáculo de equipo, colorido, sabor, buen gusto, empuje, coraje, ganas, ilusión…

Orquesta Metropolitana de Madrid

Siento pesar por quienes no estuvieron allí, pues mis palabras jamás podrán acercarse a lo que se siente viendo y escuchando este concierto tan especial dentro del Auditorio. No obstante, intentaré acercarme a la verdad más sensitiva.

Ya están colocados los miembros de la Orquesta Metropolitana de Madrid. Con la mirada recorro la mitad del escenario hasta dar con la primera viola, Irene Guapa.  Los días anteriores ha estado enferma y temo su ausencia. Ahí está. Sonriente, serena, encantada de ser un miembro más de la Orquesta. Subo un poco la mirada hacia los contrabajistas. Busco a Rudolph. Desesperadamente. Tan apuesto, tan alegre, con ese aura que desprende simpatía a raudales. Ahí esta. Me mira y me sonríe. Estoy por tirarme de los pelos, pero me contengo. Bajo la mirada hacia los violines. Jenny Clift y Blanca Castillo están sentadas a la cabeza, como siempre. Dejo una foto de ambas, veréis que no hace falta ver la cara de las personas para sentir su bondad.

Blanca Castillo y Jenny Clift (de izda. a dcha.)

Los miembros del Coro Talía ya han entrado. Localizo a mi Barítono Predilecto, a Soprano Pizpireta y a Soprano Blancanieves. Paseo la mirada por todo el Coro, ya voy familiarizándome con las caras. Están tranquilos, contentos. Contentísimos. Saben que esta Noche de Soul es muy especial. Los arreglos de Alejandro Vivas son estupendos. En los ensayos lo han podido comprobar y se les nota en el semblante. Saben que va a ser un éxito. Esa mezcla de voces, música, armonía, ritmos, la dirección de Silvia Sanz y el vozarrón de Nuria Elósegui son una mezcla que no existe en el mundo.

Coro Talía

La Noche de Soul comienza con I say a little prayer for you. En la segunda canción,  Chains, irrumpe la voz de la solista. This is a man´s world… Nuria Elósegui al micrófono. Su vozarrón surge limpio y profundo, rasgado. Llena la sala, los corazones, concentra la atención del público. No es la primera vez que la escucho y el efecto no deja de sorprenderme. Sujeta el micrófono con mimo, canta con el corazón, emplea para ello el cuerpo entero. Es un placer escucharla y verla.

Nuria Elósegui

Le siguen otras cinco canciones. Cada cual más bonita. cada cual más intensa. Georgia on my mind, Be my baby, Moving up, Respect, I will follow him. El Coro Talía se ha integrado ya completamente con los miembros de la Orquesta y puede palparse el Entusiasmo Taliano. Se escribe con mayúsculas pues es un fenómeno único, personalísimo de estas más de 17o personas, un equipo ejemplar en entrega, en generosidad, en empuje. Cuantos más aplausos se oyen al término de una canción, más energía en la siguiente. Silvia Sanz sonríe abiertamente. Baila. Mueve los pies, las caderas a ratos. Vigila y disfruta. Dirige. El concierto entero dirigido de memoria. Pues las partituras de dirección de orquesta son para cobardes.

Silvia Sanz dirigiendo sin partitura

Al comenzar la segunda parte una cantante del Coro nos anuncia solemnemente que las partituras han sido extraviadas en el traslado hacia el Auditorio, con lo que no les queda más remedio que amenizarnos la velada con obras clásicas de reconocida reputación. El Coro Talía está sentado en sus puestos, con cara anodina. Seria. Yo y mi fuero interno sabemos que esto es la inocentada de la noche. Conozco bastante bien al Grupo Concertante Talía y les he visto interpretar el Nabucco de Verdi sin Coro aparente…

Comienza Silvia con gesto de gravedad  a dirigir un Cánon de Pachelbel puramente académico, anodinamente rítmico, básicamente aburrido. Contemplo divertida las caras de algunos de los espectadores del patio de butacas. Unos sorprendidos, otros empiezan a horrorizarse. Pasan unos minutos y algunos pierden la esperanza. De repente, el Coro se levanta, al unísono, al grito de “When a man loves a woman...” De las partituras caen unos muñecos de papel blancos muy reveladores. En la foto puede apreciarse bien.

Coro Talía

 

El público aplaude entusiasmado. La noche sigue siendo magia. Se oye perfectamente la voz de mi Barítono Predilecto, ha dedicado esta canción a su madre. Le siguen Rescue me, Ain’t no mountain high enough, Killling me softly with his song. En Think, Nuria Elósegui vuelve a arrasar. A inundarlo todo. Una canción navideña, All I want for Christmas is you y finaliza el concierto. Los aplausos amenazan con hundir el Auditorio. Silvia Sanz, con esa grandeza que corresponde a pocos, saca a la palestra a Nuria Elósegui para que le lluevan los” bravos”. Manda que se levanten los percusionistas. Las guitarras eléctricas. Se han salido. Han hecho una noche impresionante. Con un dedo señala a Alejandro Vivas. Se levanta desde la tercera fila del Coro. Los que estamos en ambos anfiteatros le ovacionamos, con ganas, no es para menos. Sin sus arreglos este Concierto de Soul sería una mera interpretación de soul y no una genialidad. Lo sabemos bien. Se levanta después el Coro entero. Guapos, contentos, orgullosos, entusiasmados.

Hubo bises, por supuesto. No uno, ni dos. Cinco. En los últimos se disfrazaron. Todos. Bailaron los miembros de la Orquesta. Los contrabajos se balancearon al ritmo. Nos regalaron su grito de guerra, el estandarte del Entusiasmo Taliano. Ese sello incomparable. Un “I feeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeel good!” que traspasaba los muros del Auditorio.

Orquesta Metropolitana de Madrid disfrazada

 

Coro Talía disfrazado

Enhorabuena Talianos. Sois un equipo único. Un ejemplo. No me cansaré de decirlo. Gracias, Silvia. Por hacerme disfrutar de esta manera. Feliz Año a todos.

 

 

 

 

 

 

Elena Silvela

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2 comments

  1. Una crónica espectacular. Gracias!

    Como miembro del coro Talia estoy orgullosìsima del trabajo que año tras año compartimos. Un trabajo muy severo, con muchos ensayos , preocupaciones y esfuerzo que siempre culmina en el escenario de forma fugaz, con una emoción indescriptible que se siente en el corazón, en el estómago e indudablemente en nuestras caras.

    Cuando se acerca Navidad, cuando el año no finaliza lo bien que algunos esperábamos, comienza la pèrdida de esperanza y sólo momentazos como el que en el artículo acaban de leer olvidamos todo esto.

    La música nos lo permite, la amistad que nos une lo posibilita y todos los años finalizan como deben, cargàndonos una última dosis de alegría, entusiasmo y fuerza para comenzar el siguiente. Gracias Silvia, Alejandro, Coro Talia y Orquesta Metropolitana. Felices fiestas a todos!

  2. Muy Feliz Año os deseo yo a todos los que formáis parte del Grupo Concertante Talía, espero venga cargado de éxitos musicales y de millones de cosas buenas para cada uno de vosotros.

    Abrazo
    Elena
    @vidaenvioleta
    Vuestra leal CRO-NIS-TA

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