Con disciplina estética… – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

Si en una voluntad artística cupieran no más de tres elementos, necesariamente habrían de ser: armonización con un campo visual materializable; elevación del mismo hacia su dignidad estética y descenso hasta la invasión ejecutora. En lo ajeno al ambiente de los grandes centros metropolitanos cabe una pureza de espíritu plástico; y en la soledad burguesa…

De una pasión de mucho tiempo – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

En la mejor receta culinaria El chocolate excelente, para que causa placer, cuatro cosas debe ser: espeso, dulce, caliente y de mano de mujer. Dilecto era de frailes y corregidores, cuando el virreinato, dice Valle-Inclán en Tirano Banderas. Muchos hidalgos de aldea, en las páginas de Azorín, lo toman con devoto recogimiento y regalada autocomplacencia….

Sobre los hijos – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

Los hijos van, vienen, comen, desaparecen. No hay momentos siquiera para sosegar en el diálogo, en el intercambio de opiniones. Y no les gusta ser aconsejados. Cuando musitamos –al menos yo– alguna conveniencia para ellos, el ceño denuncia su disconformidad o su desagrado. Hay que atraparlos entre el aliño, el comer, la infinita contemplación –casi…

Vigilancia y obsesión sancionadora de las autoridades – por PEDRO PABLO MIRALLES

Cuando decidió que no paseaba más, dio media vuelta y puso rumbo a su domicilio sorteando de nuevo todo tipo de obstáculos por obras sin terminar iniciadas hacía meses y baldosas y adoquines tintineantes en las aceras. Al llegar quedó atónito, el pequeño, antiguo y singular edificio de ladrillo rojo de dos plantas en el…

Amar para escribir – por RUBÉN LOZA AGUERREBERE

Franz Kafka buscó y amó a una sola mujer en las sucesivas mujeres que conoció. El novelista español Luis Goytisolo dijo cierta vez que los períodos más creativos de Kafka coincidieron con sus intensas relaciones amorosas: “Kafka necesitaba amar. La correspondencia o la falta de correspondencia de ese sentimiento parecen secundarias, pero lo importante es…

Raúl y la torrentera – por PEDRO PABLO MIRALLES

Ni los más viejos recordaban una tormenta de agua de esa envergadura, llovía a cántaros y prácticamente todo el vecindario se asomaba sinuosamente por las ventanas, pensando que la inundación del pueblo estaba cantada y, como siempre, ni las autoridades municipales ni el gobierno habían cumplido sus promesas de limpiar el alcantarillado y de construir…

Gabriel García Márquez, íntimo – por RUBÉN LOZA AGUERREBERE

El periodista y novelista colombiano Plinio Apuleyo Mendoza, fue desde su juventud amigo íntimo de Gabriel García Márquez, y padrino de los dos hijos del escritor. A su pluma debemos dos libros clásicos sobre García Márquez: los en “El olor de la guayaba” y la  biografía del novelista “Gabo. Cartas y recuerdos”. Plinio y “Gabo”…

Evocaciones pictóricas de Haarlem – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

Releo buena parte del Frans Hals de Claus Grimm. De manera paulatina y con voluntad artística irrenunciable, el gran Artista va poniendo cada vez más austera paleta a sus creaciones. A la parquedad se han ido sacrificando todas las minuciosas captaciones de encajes de valonas, de exuberancias cromáticas y de obtjetualismo lujoso que cabían en…

Llega “Noches de Gloria”, saga de “La librería” – por RUBÉN LOZA AGUERREBERE

En diciembre editará mi nueva novela “Noches de Gloria”, Ediciones de la Plaza aquí en Montevideo, sello que está cumpliendo sus 40 años. Se trata de la saga de mi novela “La librería”, publicada también por de la Plaza y, luego, por Sudamericana en Buenos Aires, y la española Ediciones B. ¿Por qué elegí esta…

Al Cristo Yacente de Domingo Valdivieso – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

La amistad es un hilo delicado que entre artistas se da muy pocas veces. Va un salobre de envidia hecho pecado que martiriza al fin sus estrecheces. Valdivieso y Rosales: hermanado el pincel, rechazaron acideces y aquél fue suelto, brioso, muy delgado, puro hueso, astil sin redondeces. Se ha acostado el buen maestro sobre el…

Concierto inolvidable de Yehudi Menuhin en Saanen – por PEDRO PABLO MIRALLES

Por razones familiares me encontraba ese mes de agosto de 1976 en Saanen-Gstaad, tierras suizas que desde hacía tiempo había elegido el célebre violinista Yehudi Menuhin para vivir largas temporadas. Paseando por esa localidad con los Alpes al fondo, me percaté en un pequeño tablón callejero de anuncios, que en unos días tendría lugar un…