Hemingway y Pío Baroja – por RUBÉN LOZA AGUERREBERE

Conozco la historia de primera mano, contada por uno de sus  protagonistas: el maestro Javier Bello Portu, destacado director de orquesta del País Vasco, quien vivió casi toda su vida en París, donde murió. Nos la contó una noche en Madrid, mientras cenábamos, al escritor Raúl Guerra Garrido y a mí. Cuando Hemingway  visitó a…

La Cucaracha (God, please, bless America) – por ALEJANDRA MEZA

Los norteamericanos decretan God, bless America no como una plegaria sino como una sentencia: Dios bendice a América. Tras tres años de vivir en sus tierras aún trato de comprenderlo. Ingresé en uno de esos paraísos mercadotécnicos llamado Walmart única y exclusivamente para comprar dos litros de Coca-Cola con los cuales acompañar una pizza, entretanto mi esposo se quedó esperando por mi regreso…

La sociedad quemada – por PABLO RODRÍGUEZ CANFRANC

“Quien fracasa en la sociedad neoliberal del rendimiento se hace a sí mismo responsable y se avergüenza, en lugar de poner en duda a la sociedad o al sistema.” Byung-Chul Han Nunca fuimos explotados tan bien como cuando por fin nos convirtieron en nuestros más celosos capataces, quitándonos las cadenas y dándonos el látigo para…

Resurgere – por EMILIA MARTÍNEZ RUIZ

Empezó por oscurecérsele todo poco a poco; los ámbitos cotidianos le parecieron un mundo desconocido pintado de ceniza con chispazos color caldera; los espacios familiares, tranquilizadores, se llenaron de recodos hostiles. Y anduvo por las calles igual que si caminara entre grabados y tapices, perdiéndose a través de laberintos de cristales opacos. Luego, estalló la…

El humor de Vargas Llosa – por RUBÉN LOZA AGUERREBERE

Esta anécdota ocurrió en Valencia hace unos cuantos años.  Y pone en evidencia el buen humor de Mario Vargas Llosa. Por ello, me ha gustado difundirla aquí. Aquella mañana luminosa acompañábamos a nuestro ilustre amigo, el escritor Fernando Iwasaki Cauti, el fallecido periodista y poeta bilbaíno Germán Yanke,  y yo. De pronto, un señor lo…

“Elemental, querido Watson” – por RUBÉN LOZA AGUERREBERE

Cuando Sherlock Holmes conoció a Watson, le bastó ese apretón de manos para desnudarlo. Con la seguridad que le era característica, le dijo: “Usted ha llegado de Afganistán”. El doctor John Watson, muy intrigado, le preguntó cómo había llegado a saberlo. El famoso detective se despachó con esta explicación: “Mi razonamiento fue el siguiente. He…