BECK – “Morning Phase”

Después de seis años de silencio discográfico desde la publicación de Modern Guilt en 2008, Beck nos hace entrega de una obra nueva de su siempre controvertida carrera musical, que lleva por título Morning Phase.

Pero, vayamos por partes, ¿quién es Beck, también conocido como Beck Hansen? Ni más ni menos que una de las grandes promesas de la música alternativa de la década de los 90. Cuando digo alternativo, me refiero a algo que representa una propuesta de valor interesante, nos guste más o menos el estilo, que aporta creatividad fuera de la música mainstream hueca que nos imponen las productoras en esta época más que gris.

beck_-_morning_phaseBeck destacó bien jovencito con el tema Loser, incluido en el CD Mellow Gold de 1994, aunque realmente se ganó a la crítica con el disco Odelay dos años más tarde. Demostró entonces una rara habilidad para combinar corrientes procedentes del hip hop, el rap y la música electrónica con el folk, en rara conjunción, todo hay que decirlo.

De hecho, ha sido tildado de anti-folk, pues utiliza estructuras del country, del blues o del soul, modelándolas a su manera de forma que el producto final resulta algo completamente distinto, con un sabor nuevo pero con el regusto de algo conocido. Devil´s Haircut, el temazo que abre Odelay, es un buen ejemplo de esto.

Veinte años después de su debut discográfico Beck nos presenta Morning Phase, una obra de una calidad indiscutible, sobre todo a la vista de la pobreza generalizada del escenario que nos rodea, pero que ya no tiene la capacidad para sorprendernos de aquellos discos que abrieron su carrera.

Dominan los tiempos medios la lista de canciones que integra el álbum, en un clima relajado y pausado, sin hacer concesiones a contrapuntos estridentes o acelerados. La obra tiene un tufillo a psicodelia que remite al rock de la segunda mitad de los sesenta, y en concreto a los Love de Da Capo y Forever Changes. Blackbird Chain recuerda enormemente a temas de Arthur Lee como She Comes In Colours.

Otros grandes momentos del CD son Say Goodbye y los sones ochenteros de Blue Moon. Destaca también la bonita Country Down, que mantiene su estructura de tema tradicional de guitarras de palo y armónica, escapando de los dobleces y dobles fondos a los que somete Beck a sus canciones.

A pesar del indudable valor de Morning Phase, que firmado por cualquier otro artista supondría una obra relevante, en la discografía de Beck Hansen aparece como una versión pobre y disminuida en creatividad de su maravilloso Mutations de 1998, un disco que en su día el propio autor definió como ajeno a su propia discografía, pero que parece que ha marcado su senda de evolución dos décadas después.

Básicamente, Mutations sucedió al electrónicamente rompedor Odelay antes mencionado, contraponiendo la melodía al sampleado repetitivo, y elaborando un discurso de folk tuneado de una gran riqueza expresiva y de una enorme belleza formal. Morning Phase se queda atrás del original pero no por ello deja de ser una obra muy interesante y grata de escuchar.

Pablo Rodríguez Canfranc

Pablo Rodríguez Canfranc Ha publicado 791 entradas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *