Azul especial, por ELENA SILVELA – #escritos

Estamos en el Oceanográfico de Valencia. En el delfinario. Disfruto muchísimo, mucho más que cualquier infante. Siempre lo he hecho. Durante la media hora del espectáculo no existen en mi mente problemas, ni tristezas, ni preocupaciones. Ver ese morro con forma de botella seguido de una cara redondeada, gris y bonachona consigue que la sonrisa asome a mi rostro irremediablemente. Creo que se me ilumina la cara con esa evidencia infantil, flagrante.

Siempre me ocurre igual. La primera pregunta que me viene a la mente cuando veo aparecer a los entrenadores es si tratarán bien a los delfines o no. Una incertidumbre tenue en forma de alarma recorre mi espinazo. Presupongo, me obligo a ello, que un entrenamiento no está reñido necesariamente con la bondad de trato, y me tranquilizo. 

A la primera monería de uno de los delfines, empiezo a fantasear con el hecho de hacerme con uno de estos cetáceos. Descarto la idea pronto, pues calculo fácilmente que tendría que comprar una pareja de delfines, al menos. Estoy convencida de que un único delfín en cautividad moriría de pena. Necesitaría además una piscina de agua de mar con proporciones desmesuradas y unos siete kilos diarios de pescado azul para cada uno de ellos. Descarto la idea. 

♥ ♥ ♥

Los delfines son inteligentes. No hace falta que nadie me lo asegure, veo los resultados de su entrenamiento y resultan espectaculares sus peripecias. Increíble es el simple hecho de ver a un delfín negando con su morro.

Las características que le hacen ser un mamífero único también son muchas. La que más me llama la atención es su respiración. Los delfines pueden aguantar bajo el agua entre 30 y 50 minutos. Normalmente, salen a la superficie cada diez minutos, aproximadamente. La peculiaridad radica en que esa respiración es un acto de voluntad, no un reflejo. Los delfines han de pensar para respirar.

Con este descubrimiento, los científicos se plantearon pronto el enigma evidente del sueño. ¿Cómo se puede dormir si la respiración es un acto consciente? La respuesta hallada es curiosa. Los delfines -al igual que las ballenas- «separan» su cerebro en dos partes para dormir. Cuando una mitad cumple su cometido y despierta, la otra queda dormida. Al dormir solo un hemisferio del cerebro, el otro se mantiene lo suficientemente consciente para conducir el cuerpo a la superficie en busca del necesario oxígeno. No duermen hasta encontrar un lugar seguro, cercano a la superficie. Se siguen moviendo, aunque los movimientos son más torpes y lentos. No está claro qué tipo de sueño alcanzan los delfines con este “medio dormir”. Los científicos especulan sobre si se trata de algo similar a un estado de semiconsciencia similar al que experimentamos los hombres cuando estamos entrando en las primeras fases del sueño.

Sumamente interesante es la parte de Terapia Asistida con Delfines (TAD). En 1976, la TAD fue utilizada por el Dr. Horace Doobs. Llevaba a altamar a un grupo de personas con fuertes tensiones laborales para que convivieran con los delfines. El  propósito era encontrar tranquilidad y eliminar su estrés. Doobs sometió a dichas personas a análisis de sangre y pudo observar que aumentaba considerablemente la cantidad de endorfinas.  En 1978, David Nathanson realizó investigaciones enfocándose en el tratamiento de personas con problemas de lenguaje y con diversas discapacidades mentales. El sónar -sistema de comunicación propio de los delfines- se ha demostrado óptimo para transmitir ondas ultrasónicas de alta frecuencia, que estimulan la producción de neurotransmisores. Al tiempo, activan aquellas neuronas dormidas de los enfermos, pudiendo estimular los dos hemisferios cerebrales. 

Se ha comprobado que estos mamíferos mantienen casi permanentemente una actividad cerebral de frecuencia baja en el denominado nivel alfa, precisamente el nivel de meditación que enseñan diversas escuelas espirituales, lo que nos lleva a recordar la paz que emana de las personas con un alto grado de maestría espiritual.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Fotografía de Elena Silvela

Elena Silvela

Elena Silvela Ha publicado 348 entradas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.