Viaje al centro de sí mismo – por ENRIQUE QUESADA

Absorto en sus pensamientos, que retorcía maquiavélicamente hasta la extenuación, caminó pausado, distraído, siempre en la misma dirección. Ensimismado, no reparó en lo tortuoso y angosto que, en su avance, se tornaba el camino; hasta verse envuelto irremisiblemente en una inmisericorde oscuridad, un sepulcral silencio, encerrado en lo más profundo de sí mismo, en el…