De los distintos naufragios cotidianos

Por alguna razón desconocida, él acabó sin suerte naufragando en la playa hosca de una isla desierta, aunque la gente inundaba las calles, las voces saturaban los teléfonos y los tuits perforaban las pantallas. Pero el náufrago sólo escuchaba el monótono rugido del mar. Mil mensajes, botella tras botella, entregó al arrullo del oleaje intentando…