Lluvia, por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO #escritos

El incesante sonido del agua sobre el tejado inundaba sus pensamientos ahogándolos en un remolino de insatisfacción. Gotas entremezcladas en un conglomerado de pasiones olvidadas, de rencillas altivas, de amores a deshora. Cada gota se estrellaba contra su cuerpo; cada gota horadaba un poco más,  quemando la piel, desgarrando la carne. Y la lluvia cesó…

Esperanza, por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO #escritos

El cauce reseco ansiaba las precipitaciones. La sequía mermaba cualquier posibilidad de siembra. Las nubes corrían  vaciándose lejos. Hasta aquel amanecer;  el cielo marengo albergaba esperanza. El olor a tierra húmeda despertó su ilusión,  plegada en el trastero,  olvidada la llave. El páramo yermo se asombró acunando pequeños brotes de hierba. Al principio,  minúsculos, débiles,…

Llegó, por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO – #escritos

Llegó. Hacía ya tiempo que aguardaba, impaciente, temeroso, arrebujado en una tupida manta que le impedía discernir su realidad, atrapado entre los colores de un espejismo, conformándose en un letargo muerto. Nunca lo deseó, el enfrentamiento consigo mismo quedó atrapado en una bifurcación. Un ramal u otro, excluyentes y sin posibilidad de vuelta atrás. Su…

El silencio, por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO – #relatos

Inmóvil, como si estuviera embalsamada, contuvo la respiración. Escuchó los pasos sobre la tarima que crujía; primero rápidos, después lentos, muy lentos. Aguzó el oído cuando dejó de oírlos. Nada. Solo el traqueteo del tren de medianoche que se colaba por la ventana entreabierta. Dio media vuelta en la cama, se acurrucó y dejó su…

El camino, por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO – #escritos

Decidieron recorrer juntos el camino. Al principio, ancho y llano, sin piedras, con pendientes suaves, sin precipicios. A paso ligero, las manos entrelazadas, la respiración acompasada, como si de un solo cuerpo se tratara. Muchos pasos les quedaban aún, apenas habían comenzado el viaje. Los kilómetros se fueron acumulando, las sonrisas  se dispersaron, nacieron las…

Pasa el tiempo, por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO – #escritos

Descubres una o dos, escondidas entre la otrora espesa mata de pelo. Poco a poco van apareciendo blanqueando la cabeza. Las señales de alarma se activan; miras el camino recorrido, tan lento a veces, para después fijar la vista en el mañana y observar como nuestros pasos tienen ante sí una pendiente demasiado escorada, resbaladiza,…

Otoño, por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO – #escritos

A través del cristal observo su llegada,  cada una a su manera;  pacíficas, asustadas, violentas, persistentes o   tranquilizadoras. Incluso, coquetas y descaradas. Caricias y bofetadas, llegan sin orden, peleando entre sí por dejar su huella. Su cadencia  hipnotiza. El ritmo decrece, los sentidos se aletargan, los párpados combaten en una batalla perdida. Y antes de…

Llegaste, por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO – #escritos

Vienes.   Anuncias tu llegada. Casi sucumbiendo al angosto paso que te asfixia,  machaca tus huesos, y te sacude, serpenteas buscando la salida por un camino de cantos afilados, en un viaje sin retorno.   La oscuridad protectora se disipa. Envuelto en angustia, el dolor lacera hasta tu último rincón. Desalentado, perdido, zarandeado, combates contra…

A través del tiempo, por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO – #poesía

Paso las hojas despacio, con ternura, casi con miedo, temiendo dañarlas, como una madre con su recién nacido. Dibujo visualmente la silueta de cada letra, esas que amalgaman en su seno a millones de almas. Con los dedos recorro sus formas elegantes –sinuosas,  desafiantes, incluso agresivas- . Me alejo, las observo, expectante, como si de…

Dolor – por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO

En ese estado semicomatoso que separa el sueño de la realidad, abrí los ojos  despacio, esquivando la hiriente intensidad de la luz. Me incorporé lentamente, como si estuviera compitiendo contra un caracol, y  apoyé las manos sobre aquella arena cristalina, intentando identificar el lugar donde me encontraba. Poco a poco mis sentidos fueron volviendo a…

Quieta – por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO

Quieta. Anclada al suelo como si mis pies hubiesen germinado y echado raíces, contengo la respiración. Mis músculos, tensos, aguardan. Presiento su llegada; entra muy despacio, sin hacer ruido, filtrándose por cualquier pequeña ranura, maquillando su rostro de alegres colores. Una suave caricia, como un bálsamo cicatrizante, lo anuncia. Pero ya lo conozco,  me preparo…

Niña – por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO

Volví sobre mis pasos al verte, deshaciendo  mi tranquilo  itinerario; superfluo , baladí,  quizás, y  sin embargo, ahora añorado.   Niña, criada al vacío, arrullada por océanos calmos, de mil colores, te infiltraste en mí lacrando la salida. Perdido en tus anhelos soñé tu corazón, y aquella madrugada, mi voluntad quebró tu coraza hormigonada de…

Sin escapatoria – por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO

Forzó la cerradura, como un  ladronzuelo.   Entró, se filtró en  su esencia lacrando la salida.   Empujó la puerta.  Arrogante y seguro de sí mismo, encontró un hueco donde esconderse; un hueco invisible, inexpugnable, desde donde lanzar su ofensiva.     Escondido  hasta casi el final, ya las armas carecían de eficacia, la sombra…

La última lágrima – por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO

En la oscuridad mi alma tropieza. Cae, encaja el insulto, la bofetada barre su esencia. El granizo de su inseguridad busca dónde desplomarse. Lo encuentra; blanco fácil. Me levanto, me aplasta. Vuelvo a intentarlo, barrunto su ira, altanera. Su puño y su mente me lapidan sin clemencia. Aterrorizada e indefensa aguardo su cólera. Y vierto…

Esperanzas rotas – por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO

El hedor amargo y la asfixiante proximidad de los cuerpos asediaron su razón. Rebobinó sus catorce años  intentó alcanzar de nuevo el seno materno,  mientras sentía cómo el agua iba anegándolo todo; cuerpos y almas.  Silencios hoscos transformados en cansados lamentos macerados por una capa de lloros infantiles. Llantos hambrientos en los que al fin…

El lago español – por LOLA SÁNCHEZ LÁZARO

La siembra se complicó, la cosecha distaba mucho de lo que prometían aquellas lejanas tierras; promesas fútiles cargadas de vacío . Y sin embargo, velaría por ellas como por cualquiera de los otros hijos que engendró. Las naos, orgullosas, surcaban las aguas tenebrosas, sus vientres hinchados de seda y plata, de ánimas y cuerpos valientes…