Meditación con paisaje al fondo – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

Se han aposentado por aquí tardes tibias, hondas, que dilatan todos los sentidos, insuficientes sin embargo para enteramente aprehenderlas. Llevan silencios, luces, aromas indescriptibles. Transportan colores y hasta cánticos que se ponen en correspondencia con el espíritu. Sólo falta, para la felicidad total hacia el Domingo de Ramos, que la abubilla del otro día vaya…

Musicalizaciones – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

En San Esteban, o antigua iglesia de la Compañía, erigida junto al convento y colegio de Jesuítas por el obispo cartaginense Almeida, y sede hoy del Gobierno de la Comunidad autónoma de Murcia, he escuchado musicalizaciones de algunas de las partituras que Díaz Cassou incorporó a la primera edición de su Pasionaria murciana…(Madrid, Fortanet, 1897),…

Sin nervio fílmico – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

Anoche vi en televisión Sangre de Mayo, de José Luis Garci. El comienzo es magnífico: panorámica histórica y caleidoscopio cotidiano en la España de finales del siglo XVIII y principios del XIX, justamente hasta 1808. Servido en el mejor mantel: textos de Benito Pérez Galdós. La hora siguiente es decididamente anodina. El protagonista no contribuye…

Con disciplina estética… – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

Si en una voluntad artística cupieran no más de tres elementos, necesariamente habrían de ser: armonización con un campo visual materializable; elevación del mismo hacia su dignidad estética y descenso hasta la invasión ejecutora. En lo ajeno al ambiente de los grandes centros metropolitanos cabe una pureza de espíritu plástico; y en la soledad burguesa…

De una pasión de mucho tiempo – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

En la mejor receta culinaria El chocolate excelente, para que causa placer, cuatro cosas debe ser: espeso, dulce, caliente y de mano de mujer. Dilecto era de frailes y corregidores, cuando el virreinato, dice Valle-Inclán en Tirano Banderas. Muchos hidalgos de aldea, en las páginas de Azorín, lo toman con devoto recogimiento y regalada autocomplacencia….

Sobre los hijos – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

Los hijos van, vienen, comen, desaparecen. No hay momentos siquiera para sosegar en el diálogo, en el intercambio de opiniones. Y no les gusta ser aconsejados. Cuando musitamos –al menos yo– alguna conveniencia para ellos, el ceño denuncia su disconformidad o su desagrado. Hay que atraparlos entre el aliño, el comer, la infinita contemplación –casi…

Evocaciones pictóricas de Haarlem – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

Releo buena parte del Frans Hals de Claus Grimm. De manera paulatina y con voluntad artística irrenunciable, el gran Artista va poniendo cada vez más austera paleta a sus creaciones. A la parquedad se han ido sacrificando todas las minuciosas captaciones de encajes de valonas, de exuberancias cromáticas y de obtjetualismo lujoso que cabían en…

Al Cristo Yacente de Domingo Valdivieso – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

La amistad es un hilo delicado que entre artistas se da muy pocas veces. Va un salobre de envidia hecho pecado que martiriza al fin sus estrecheces. Valdivieso y Rosales: hermanado el pincel, rechazaron acideces y aquél fue suelto, brioso, muy delgado, puro hueso, astil sin redondeces. Se ha acostado el buen maestro sobre el…

Entre la glosa amistosa y la cómoda paráfrasis – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

Desgraciadamente, respecto al momento actual de creación y repercusión internacional en cada uno de los campos de la cultura, encabeza la lista (en el informe anual del Observatorio de la Cultura) de forma muy destacada la gastronomía, con 8,52 puntos, seguida de la moda y el diseño (7,13 y 6,97 respectivamente) que siguen por encima…

La pintura de Eduardo Rosales – por JUAN ANTONIO LÓPEZ DELGADO

La Pintura de Eduardo Rosales, artista madrileño fallecido sin cumplir los treinta y siete años, era como su cuerpo: magra, nervuda, racial. La única que, en las Exposiciones Nacionales en que participó, hizo recordar a Velázquez. Empero, fue generalmente rechazada, incomprendida, sobre todo su Muerte de Lucrecia, y no digamos el Desnudo de mujer, considerado…