Algo comestible – por C. SANZ DE BREMOND

Tengo una foto en la que sale ella. La hice con una de esas cámaras de usar y tirar. Con esa porquería soy capaz de descubrir que las cosas no son lo que parecen. Además, suelo darle al disparador sin orden ni medida, casi cerrando los ojos… por eso tengo una foto donde sale ella. Porque jamás, de modo consciente, la habría inmortalizado. Así que, por culpa de la casualidad, suelo mirarla. Miro esa mano tapándose los ojos; enseñando la palma. Miro el brillo del botón; justo el que corona el escote de la camisa… o el inicio del canalillo. Miro su falda de vuelo. Y miro el pie, descalzo, ligeramente levantado el talón. Es como un anuncio de la primavera o de algo comestible. Un alguien palpable que, sin discusión, no se puede tocar… eso fue lo que me dijo su padre la primera vez que la vi, mientras me iba apretando una mano con la delicadeza de un gorila y me sonreía con el entusiasmo de un santo, aunque, claro, no con esas mismas palabras: “Como se te ocurra poner tus manos sobre mi hija, te corto los huevos”.

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Consuelo Sanz de Bremond

Consuelo Sanz de Bremond Ha publicado 78 entradas.

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