Escribir

Escribir es algo tan sencillo como caligrafíar una palabra tras otra. Ahora viene el momento del crimen: el que me lee se echa las manos a la cabeza y piensa que me he vuelto loca. Como si escribir fuera tan fácil.

Pues sí. Mantengo lo que he dicho. Escribir es complicadamente sencillo. Tiene su íntima conexión en el deseo del escribiente de expresar algo. O la necesidad acuciante por dejar claro un tema. Ocurre también en una conversación, tanto por defecto como por abundancia.Max-Liebermann

Recordad alguna situación en la que poner en palabras una emoción o situación haya sido crucial para el desarrollo de los siguientes minutos, horas, o días. Uno de esos momentos en que decir ”he visto un elefante” no es suficiente para el propósito. Más bien, la explicación requiere de palabras precisas, ajustadas, atinadas. El discurso entonces cambia y el sujeto cuenta: “He abierto los ojos varias veces para asegurarme de lo que veía. Un animal de proporciones gigantes, de color grisáceo, trompa alargada y curvada hacia arriba. Juraría sobre la tumba de quien me dijeran que he visto un elefante cruzando la calle.”

Al contrario -un discurso por defecto- también funciona estupendamente. Figurad una escena en la que hay que relatar unos hechos encubriendo otros que no deben salir a la luz por el motivo que sea. Entonces las palabras se escogen con mucho cuidado. El discurso se prepara de antemano y se expresan los hechos con detalle, ocultando de propósito lo inconfesable. El relato suele ser impecable.

Como estas dos situaciones que he descrito, hay otras muchas. Escribir es fácil. Con intención y ganas de contar. El primer paso para escribir es ponerse. Manos y mente a la obra.

Elena Silvela

Elena Silvela Ha publicado 300 entradas.

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